Este artículo sobre periodistas acreditados y periodistas improvisados fue revisado el 2 de agosto de 2026 para incorporar el impacto de la inteligencia artificial, el crecimiento del periodismo independiente, los creadores de contenido y los nuevos desafíos de las acreditaciones de prensa en el entorno digital.
La credibilidad periodística depende del rigor, no únicamente de credenciales.
Puntos clave
• La acreditación no garantiza profesionalismo periodístico.
• La inteligencia artificial redefine nuevos desafíos informativos.
• La ética distingue al periodismo del contenido digital.
PHOENIX → En los últimos años el debate sobre los periodistas acreditados se ha vuelto aún más complejo. La inteligencia artificial generativa, el auge de los creadores de contenido, la proliferación de medios digitales independientes y el creciente número de personas que solicitan acreditaciones de prensa han vuelto cada vez más difícil distinguir entre informar, opinar, entretener y producir contenido automatizado.
Sin embargo, estos cambios tecnológicos y profesionales no han alterado el principio esencial del periodismo: la responsabilidad de verificar los hechos, contrastar las fuentes y rendir cuentas al público. Una acreditación de prensa puede facilitar el acceso a la información, pero por sí sola no convierte a una persona en periodista ni garantiza el ejercicio de un periodismo ético y responsable.
Un artículo periodístico escrito en 2023 por el reconocido escritor peruano Mario Vargas Llosa acerca del líder del movimiento guerrillero maoísta de Perú, Sendero Luminoso, está llamando la atención por una brevísima referencia a los periodistas acreditados y los improvisados.
“Vuelvo al Perú luego de medio año y la gran novedad son los textos periodísticos que se publican por doquier, por periodistas acreditados o improvisados…” escribe el Nobel de Literatura en el artículo titulado Rastros de genocidio, publicado el 21 de marzo de 2023.
El autor de La ciudad y los perros y muchos otros libros destacados, no aborda el tema del periodismo sino el de la organización terrorista y su líder Abimael Guzmán. No obstante, llama atención su detalle al diferenciar a los periodistas “acreditados” de los “improvisados”.
La referencia a estos dos tipos de periodistas en el artículo de Vargas LLosa nos motiva a ahondar sobre este tema, ya que es necesario repasar los factores que determinan qué hace que un periodista encuadre en la acreditación o en la improvisación.
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¿Quién puede considerarse periodista hoy?
La inteligencia artificial ha añadido un nuevo desafío. Hoy es posible producir en segundos artículos, fotografías, videos y voces con apariencia periodística. Esta capacidad tecnológica no sustituye el trabajo del periodista, porque las herramientas pueden generar contenido convincente, pero no pueden asumir la responsabilidad de investigar, verificar hechos, contextualizar información ni responder éticamente por las consecuencias de lo publicado. La IA es una herramienta útil para apoyar tareas periodísticas, pero no reemplaza el juicio editorial ni la responsabilidad humana
No toda persona que informa sin pertenecer a un gran medio es un periodista improvisado. Hoy existen periodistas independientes, proyectos digitales, boletines especializados y pequeñas salas de redacción que realizan un trabajo profesional con altos estándares éticos.
Del mismo modo, también existen personas con acreditaciones de prensa que utilizan ese acceso principalmente para generar contenido promocional, político o comercial. La credibilidad ya no depende del tamaño del medio ni de poseer una credencial, sino del rigor, la independencia y la responsabilidad con que se ejerce el oficio.
Por otro lado, en este artículo utilizamos el término “periodistas improvisados” para referirnos a quienes realizan actividades informativas sin formación periodística ni apego consistente a los principios éticos y metodológicos del oficio. Esto no debe confundirse con el periodismo ciudadano, que puede aportar información valiosa sobre acontecimientos de interés público, ni con los periodistas independientes que ejercen profesionalmente fuera de los grandes medios de comunicación.
Diferencias entre periodistas acreditados y los improvisados
Algunas diferencias entre los periodistas profesionales y los improvisados incluyen las siguientes:
• Capacitación y experiencia: los periodistas acreditados han recibido capacitación formal y tienen amplios conocimientos y experiencia en periodismo, mientras que los periodistas improvisados pueden carecer de capacitación formal y no tener el mismo nivel de experiencia.
• Acceso a recursos: los periodistas acreditados suelen tener acceso a más recursos, como bases de datos de investigación, fuentes de expertos y apoyo legal, mientras que los periodistas improvisados confían en sus conexiones personales y recursos.
• Ética y estándares: los periodistas profesionales siguen los estándares éticos y los códigos de conducta establecidos, mientras que los periodistas improvisados pueden no conocer o adherirse a los mismos estándares.
• Responsabilidad: los periodistas acreditados son responsables ante sus empleadores, lectores y asociaciones profesionales, mientras que los periodistas improvisados pueden no tener el mismo nivel de responsabilidad.
Conviene recordar que las acreditaciones de prensa continúan siendo una herramienta para facilitar la cobertura informativa, no un certificado automático de profesionalismo. Instituciones públicas, organizaciones deportivas y empresas privadas enfrentan cada vez con mayor frecuencia el reto de distinguir entre periodistas, creadores de contenido, documentalistas e influencers que solicitan acceso a eventos.
En ese contexto, la acreditación conserva su utilidad como mecanismo de acceso, pero no debe entenderse como el elemento que define quién ejerce periodismo con rigor, independencia y responsabilidad ética.
En general, mientras que tanto los periodistas acreditados como los improvisados pueden contribuir a que el público comprenda los acontecimientos y los problemas, las diferencias esenciales en su capacitación, recursos y estándares pueden afectar la calidad y la credibilidad de sus reportajes.
Riesgos del periodismo improvisado
Como apuntamos anteriormente, el periodismo improvisado, puede conllevar riesgos debido a un menor nivel de responsabilidad que el periodismo profesional. Algunos de estos riesgos incluyen:
• Inexactitud: Es posible que los periodistas improvisados no tengan el mismo nivel de capacitación, recursos y experiencia que los periodistas profesionales, lo que puede generar informes inexactos o incompletos. Esto puede dar lugar a la difusión de información falsa o engañosa, lo que puede tener graves consecuencias.
• Prejuicios: Los periodistas improvisados pueden tener prejuicios personales o agendas que pueden afectar su cobertura. Sin el mismo nivel de responsabilidad y supervisión que los periodistas profesionales, existe el riesgo de que los informes con prejuicios se presenten como noticias objetivas.
• Cuestiones legales: los periodistas acreditados normalmente tienen acceso a apoyo legal y están capacitados en cuestiones legales relacionadas con la información, como la difamación y la invasión de la privacidad. Los periodistas improvisados pueden no tener el mismo nivel de comprensión de estos temas, lo que puede generar problemas legales.
• Cuestiones éticas: los periodistas profesionales siguen estándares éticos y códigos de conducta establecidos, que ayudan a garantizar que sus informes sean justos, precisos y objetivos. Es posible que los periodistas improvisados no conozcan o no se adhieran a los mismos estándares, lo que puede generar problemas éticos como conflictos de intereses o el uso de prácticas engañosas.
• Falta de rendición de cuentas: Los periodistas acreditados son responsables ante sus empleadores, lectores y asociaciones profesionales. Es posible que los periodistas improvisados no tengan el mismo nivel de responsabilidad, lo que dificulta abordar cuestiones de precisión, sesgo o ética.
Si bien el periodismo improvisado puede contribuir a que el público comprenda los eventos y los problemas, es crucial ser consciente de los riesgos asociados con un menor nivel de responsabilidad. Por lo tanto, es esencial que todos los periodistas, ya sean profesionales o improvisados, se esfuercen por prácticas periodísticas precisas, justas y éticas.

Foto: Korie Cull | Unsplash
Riesgos de la información producida por periodistas acreditados
Hay que notar que las organizaciones de medios establecidas también pueden presentar riesgos para las audiencias de noticias. Estos son algunos de los riesgos:
• Prejuicios: las organizaciones de noticias pueden tener prejuicios políticos, ideológicos o corporativos que pueden influir en sus informes. Esto puede conducir a una falta de objetividad y equilibrio en su cobertura.
• Sensacionalismo: las organizaciones de noticias pueden priorizar las historias sensacionalistas que tienen más probabilidades de atraer a los espectadores o lectores, incluso si no son las historias más importantes o relevantes. Esto puede conducir a centrarse en noticias sensacionalistas o dramáticas a expensas de historias importantes, pero menos emocionantes.
• Información errónea: las organizaciones de noticias pueden publicar de forma intencional o no intencional información falsa o engañosa, ya sea mediante una verificación de datos deficiente, informes incompletos o el deseo de generar tráfico o ingresos.
• Falta de diversidad: Es posible que las organizaciones de noticias no reflejen la diversidad de sus audiencias en su personal, cobertura o perspectivas. Esto puede conducir a una falta de representación de grupos subrepresentados y una falta de diversidad en puntos de vista y opiniones.
• Falta de transparencia: Es posible que las organizaciones de noticias no sean transparentes sobre su propiedad, fuentes de financiamiento o procesos de toma de decisiones editoriales. Esto puede conducir a una falta de confianza por parte de la audiencia, que puede cuestionar las motivaciones detrás de los reportajes de la organización de noticias.
Si bien las organizaciones de medios establecidas pueden proporcionar información y análisis valiosos a sus audiencias, los consumidores de noticias deben ser conscientes de los riesgos asociados con sus informes, incluidos los sesgos, el sensacionalismo, la información errónea, la falta de diversidad y la falta de transparencia.
Por lo tanto, los consumidores de noticias deben buscar diversas fuentes de noticias e información y evaluar críticamente los reportajes que consumen para garantizar que sean justos, precisos y equilibrados.
La proliferación de medios digitales y los periodistas improvisados
La proliferación de medios digitales y productos electrónicos de consumo ha contribuido significativamente a que aumente el número de personas que los utilizan como periodistas improvisados.
En este nuevo entorno digital también han surgido los creadores de contenido, cuya labor no debe confundirse necesariamente con el periodismo. Aunque en muchas ocasiones utilizan las mismas plataformas y herramientas de difusión, mientras numerosos creadores buscan principalmente entretener, promocionar productos o construir una comunidad alrededor de su personalidad, el periodismo mantiene como objetivo central producir información de interés público sustentada en evidencia verificable. Ambas actividades pueden coexistir e incluso complementarse, pero responden a propósitos distintos.
Estas son algunas de las formas en que los medios digitales y los dispositivos electrónicos de consumo han contribuido a este fenómeno:
• Accesibilidad: con la disponibilidad generalizada de teléfonos inteligentes, computadoras portátiles y otros dispositivos digitales, las personas ahora pueden capturar, grabar y compartir noticias y eventos fácilmente desde cualquier lugar.
• Redes sociales: las plataformas de redes sociales como Twitter, Facebook e Instagram brindan una plataforma para que las personas compartan su contenido con una amplia audiencia. Las redes sociales también permiten a los usuarios seguir las actualizaciones de noticias de varias fuentes y discutir con otros.
• Periodismo ciudadano: El auge del periodismo ciudadano ha sido posible gracias a la democratización de los medios a través de Internet. Los periodistas ciudadanos pueden crear y compartir noticias que los medios de comunicación tradicionales pueden no haber cubierto.
• Contenido generado por el usuario: la capacidad de crear y compartir contenido se ha simplificado con la disponibilidad de herramientas y plataformas digitales. Las personas ahora pueden crear blogs, vlogs, podcasts y otras formas de contenido digital, que se pueden utilizar como fuente de noticias e información.
• Mayor confianza en el contenido generado por los usuarios: Con la proliferación de los medios digitales, las personas aceptan más el contenido generado por los usuarios. Muchas personas ahora confían en sus pares y personas influyentes en las redes sociales como fuentes de noticias e información, lo que lleva al surgimiento del periodismo ciudadano y el contenido generado por los usuarios.
Hoy cualquiera puede publicar información con alcance mundial desde un teléfono móvil, e incluso producir contenido mediante inteligencia artificial. Precisamente por ello, el valor del periodismo profesional no radica en la exclusividad de publicar primero, sino en la capacidad de verificar, contextualizar y explicar los hechos con independencia, responsabilidad y transparencia. Las herramientas cambian; los principios del periodismo permanecen.
ENLACE EXTERNO → Lee el artículo Rastros de genocidio por Mario Vargas LLosa
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