Nota editorial: Este artículo sobre grupos de odio antiinmigrantes fue publicado originalmente el 4 de junio de 2024 y revisado ampliamente en septiembre de 2026 para incorporar los datos correspondientes a 2025 del Hate Map del Southern Poverty Law Center (SPLC). Las clasificaciones de organizaciones como grupos de odio corresponden al SPLC y no constituyen designaciones gubernamentales ni determinaciones judiciales.
El SPLC identificó 15 grupos antiinmigrantes activos durante 2025.
Puntos clave
• La capital del país concentró la mayor cantidad de organizaciones identificadas
• La cifra disminuyó de 18 en 2023 a 15 en 2025.
• Menos organizaciones no significa necesariamente menor influencia política.
PHOENIX — El número de grupos de odio antiinmigrantes identificados por el Southern Poverty Law Center (SPLC) en Estados Unidos volvió a disminuir en 2025. El Hate Map de la organización registra 15 grupos dentro de esta categoría, frente a 17 en 2024 y 18 en 2023.
La reducción, sin embargo, no necesariamente significa que las ideas promovidas por estas organizaciones hayan perdido influencia. En los últimos años, algunas propuestas asociadas durante décadas con el movimiento antiinmigrante han adquirido mayor presencia en el debate político y en las políticas migratorias del país.
El cambio plantea una cuestión que los números por sí solos no resuelven: ¿cómo se mide la influencia de un movimiento cuando disminuye el número de organizaciones identificadas, pero algunas de sus propuestas adquieren mayor relevancia nacional?
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De 18 grupos de odio antiinmigrantes en 2023 a 15 en 2025
El SPLC identificó 18 grupos de odio antiinmigrantes en 2023. La cifra descendió a 17 en 2024 y a 15 en 2025, de acuerdo con los datos del Hate Map.
Esto representa una disminución de aproximadamente 17% en dos años.
El informe Year in Hate & Extremism 2024 confirma el conteo intermedio de 17 organizaciones y muestra que esa categoría formaba parte de los 533 grupos de odio documentados ese año.
El SPLC utiliza la categoría anti-immigrant para clasificar organizaciones que, según sus criterios, van más allá de defender restricciones migratorias y recurren a la demonización de los inmigrantes como grupo. Por ello, favorecer controles fronterizos más estrictos, menores niveles de inmigración o cambios en las leyes migratorias no convierte por sí solo a una organización en un grupo de odio.
Las clasificaciones corresponden al SPLC, una organización privada de derechos civiles. No constituyen designaciones gubernamentales ni determinaciones judiciales.
Dónde están los 15 grupos identificados en 2025
Los 15 grupos registrados en la categoría antiinmigrante del Hate Map de 2025 se distribuyen entre 10 estados y jurisdicciones, según los datos descargables del mapa.
Washington, D.C., concentra cuatro: Center for Immigration Studies (CIS), Federation for American Immigration Reform (FAIR), Immigration Reform Law Institute (IRLI) y ProEnglish. En conjunto representan más de una cuarta parte del total.
Carolina del Norte y Texas registran dos organizaciones cada uno. Colorado, Georgia, Indiana, Maryland, Michigan, Virginia y el estado de Washington tienen una cada uno.
La concentración de cuatro organizaciones en la capital estadounidense también muestra por qué este fenómeno no puede interpretarse únicamente como una colección de pequeños grupos locales dispersos geográficamente. Algunas de las organizaciones que el SPLC incluye en esta categoría participan desde Washington en debates nacionales sobre inmigración y políticas públicas. El SPLC, por ejemplo, describe al CIS como un centro de estudios con influencia en el debate político y mediático sobre inmigración.
Menos grupos, pero no necesariamente menos influencia
La reducción de 18 organizaciones en 2023 a 15 en 2025 podría interpretarse como un debilitamiento del movimiento. Sin embargo, contar organizaciones no ofrece por sí solo una medida completa de su alcance.
Ya en su evaluación de 2024, el SPLC señalaba que el movimiento había conseguido avances políticos a pesar de que el número de grupos clasificados como antiinmigrantes había disminuido a 17. La organización mantiene una lista específica de esos grupos y documenta su actividad como una categoría separada dentro de su investigación sobre el extremismo.
Una organización puede cerrar, fusionarse con otra, cambiar de nombre o trasladar parte de su actividad a una estructura nacional sin que necesariamente desaparezcan las ideas, dirigentes o redes que la sostenían.
El nuevo mapa de los grupos de odio en California ofrece un ejemplo concreto.
De un grupo local a una organización de alcance nacional
En marzo de 2025, el SPLC informó que Californians for Population Stabilization (CAPS) había sido absorbida por NumbersUSA, organización de alcance nacional.
CAPS había centrado durante décadas su actividad en California y vinculaba la inmigración y el crecimiento poblacional con problemas ambientales y sociales. Al explicar la decisión de fusionarse, dirigentes de CAPS argumentaron que mantener una organización dedicada exclusivamente a estabilizar la población de California ya tenía menos sentido y trasladaron sus esfuerzos hacia NumbersUSA.
La consecuencia puede observarse en los datos de 2025: California ya no aparece entre las ubicaciones de los 15 grupos de la categoría antiinmigrante, aunque eso no significa que las ideas o campañas asociadas con el movimiento hayan desaparecido del estado.
La transformación ilustra una diferencia fundamental entre presencia territorial e influencia. La desaparición de un grupo del mapa puede representar una verdadera disolución, pero también una fusión, reorganización o traslado de su actividad hacia otra estructura.
Una red con décadas de historia
Parte del movimiento antiinmigrante organizado en Estados Unidos tiene raíces en una red desarrollada alrededor de John Tanton, activista que durante décadas promovió organizaciones destinadas a reducir la inmigración.
El SPLC relaciona históricamente con esa red a organizaciones como FAIR, CIS e IRLI. En el caso del CIS, por ejemplo, señala que Tanton fundó la organización en 1985 y que el centro se convirtió posteriormente en una fuente frecuente de estudios y argumentos utilizados en debates sobre inmigración.
Las organizaciones señaladas por el SPLC han cuestionado diferentes aspectos de esas caracterizaciones y han presentado su trabajo como participación legítima en el debate sobre inmigración, población y seguridad fronteriza.
Esta diferencia de perspectivas hace especialmente importante atribuir las clasificaciones: cuando Barriozona Magazine utiliza expresiones como “grupo de odio antiinmigrante”, se refiere específicamente a la clasificación realizada por el SPLC.
De la agenda antiinmigrante a las políticas públicas
Otro elemento para medir la evolución del movimiento es la llegada al debate nacional de propuestas que algunas de estas organizaciones habían defendido durante años.
Uno de los ejemplos más visibles es la ciudadanía por nacimiento.
El SPLC documenta que CAPS y NumbersUSA habían respaldado iniciativas para limitar la ciudadanía automática de personas nacidas en Estados Unidos. En enero de 2025, al iniciar su segundo mandato, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva destinada a restringir esa garantía constitucional bajo determinadas circunstancias. La medida enfrentó inmediatamente impugnaciones judiciales.
La coincidencia entre una política gubernamental y una propuesta promovida previamente por organizaciones activistas no demuestra por sí misma que esas organizaciones hayan creado o controlado la política. Sí permite, sin embargo, examinar la trayectoria de determinadas ideas desde organizaciones de activismo hacia el centro del debate político.
Esa distinción resulta necesaria para evaluar influencia sin confundir correlación, afinidad ideológica y participación directa en la formulación de políticas.
Personas sostienen un cartel durante una protesta frente a la Corte Suprema de Estados Unidos contra la iniciativa del presidente Donald Trump de poner fin a la ciudadanía por nacimiento, mientras el tribunal escucha argumentos sobre la orden en Washington, D.C., el 15 de mayo de 2025. Trump emitió una orden ejecutiva el primer día de su mandato para limitar la ciudadanía por nacimiento a hijos de padres que se encuentran en Estados Unidos sin autorización legal o con visas temporales, pero la medida fue bloqueada por varios tribunales de apelaciones. Trump llevó el caso ante la Corte Suprema el 13 de marzo.
El movimiento antiinmigrante más allá del mapa
El Hate Map mide organizaciones identificables, pero las narrativas antiinmigrantes también circulan fuera de ellas: en redes sociales, medios, campañas políticas y otros movimientos extremistas.
El propio SPLC documenta esa superposición. Algunas organizaciones clasificadas en otras categorías incorporan también posiciones o retórica antiinmigrante, por lo que los 15 grupos del Hate Map no representan todas las organizaciones o actores que pueden difundir ese tipo de mensajes.
Durante 2025, Hatewatch también examinó el uso de imágenes y mensajes que calificó de nacionalistas blancos y antiinmigrantes en materiales difundidos por el Departamento de Seguridad Nacional. Es un ejemplo de por qué el análisis de estas narrativas ya no puede limitarse exclusivamente a organizaciones que aparecen como puntos individuales en un mapa.
Qué significa aparecer en el Hate Map del SPLC
El Hate Map es una herramienta de investigación desarrollada por el Southern Poverty Law Center para identificar y localizar organizaciones que, según sus criterios, promueven ideologías de odio o extremismo antigubernamental.
No es un registro gubernamental de organizaciones prohibidas y aparecer en él tampoco significa que todos los integrantes o simpatizantes de una organización hayan cometido delitos.
Esta precisión resulta especialmente importante en el tema migratorio porque existe un amplio espectro de posiciones políticas sobre seguridad fronteriza, deportaciones, asilo, niveles de inmigración y ciudadanía.
El análisis del SPLC busca distinguir esas posiciones del activismo que, de acuerdo con sus criterios, demoniza a inmigrantes como colectivo.
Contar organizaciones ya no es suficiente
Los 15 grupos de odio antiinmigrantes identificados por el SPLC durante 2025 representan una disminución respecto de los 18 registrados dos años antes. Sin embargo, esa cifra cuenta solamente una parte de la historia.
Las fusiones entre organizaciones, el desplazamiento de campañas hacia estructuras nacionales y la presencia de propuestas históricamente defendidas por el movimiento dentro del debate político dificultan medir su alcance exclusivamente por el número de puntos que aparecen en el Hate Map.
Por eso, evaluar la evolución de los grupos de odio antiinmigrantes en Estados Unidos requiere observar dos dimensiones diferentes: cuántas organizaciones identifica actualmente el SPLC y hasta dónde llegan las ideas, redes y propuestas que esas organizaciones han promovido.
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