México

México

Donald Trump en la opinión de los mexicanos – encuesta

0
La retórica discriminadora de Donald Trump en contra de los mexicanos ha hecho eco en publicaciones amarillistas y sensacionalistas como el National Enquirer, que en la portada de esta edición afirma: ¡Trump debe construir el muro!”. Foto: Eduardo Barraza | Barriozona Magazine @ 2016
La retórica discriminadora de Donald Trump en contra de los mexicanos ha hecho eco en publicaciones amarillistas y sensacionalistas como el National Enquirer, que en la portada de esta edición afirma: ¡Trump debe construir el muro!”. Foto: Eduardo Barraza | Barriozona Magazine @ 2016

(Phoenix, Arizona) –– A nadie parece sorprender lo que una encuesta reveló en cuanto a la actitud de los mexicanos sobre quien muy pronto ocupará el poder ejecutivo en Estados Unidos.

Un sondeo hecho por Buendía & Laredo, una firma especializada en este tipo de encuestas, mostró que el 74 por ciento de las personas que tomaron parte en el estudio tenía una opinión negativa de Donald Trump, el ex candidato republicano que sorprendió al mundo el 8 de noviembre al ganar la elección presidencial.

Solamente el 5 por ciento de quienes respondieron al sondeo expresó tener una opinión positiva de él.

Encabezados de diarios mexicanos populares como “La Prensa” reaccionaron en sus ediciones del 9 de noviembre tras la victoria en las urnas de Donadl Trump.
Encabezados de diarios mexicanos populares como “La Prensa” reaccionaron en sus ediciones del 9 de noviembre tras la victoria en las urnas de Donald Trump.

La encuesta —llevada a cabo con mil ciudadanos mexicanos entre el 11 y el 15 de noviembre— acerca del presidente electo del llamado país más poderoso del mundo, demuestra que la gran mayoría de los mexicanos tiene una opinión negativa acerca del controversial magnate estadounidense.

Buendía & Laredo recabó la encuesta para el diario mexicano El Universal, la cual fue publicada este viernes.

El estudio señala también que los mexicanos piensan que su presidente, Enrique Peña Nieto, debe sentarse a la mesa a negociar con Trump para que los intereses mexicanos no se vean afectados.

Trump se hizo merecedor de la antipatía y el desprecio de los mexicanos desde el verano de 2015, cuando el entonces candidato por el Partido Republicano dio inicio a su campaña mediante una serie de ataques verbales contra México y sus ciudadanos.

El millonario hombre de negocios hizo de su plataforma política un insulto para los mexicanos al llamarles “violadores” y “criminales”, y al amenazar con construir un muro en la frontera sur de Estados Unidos, pagado por México.

Trump también se hizo acreedor del rechazo de los mexicanos que viven en Estados Unidos y de sus familias en México al amenazar con deportaciones masivas de inmigrantes que viven en este país sin autorización.

El diario “El Gráfico” de la Ciudad de México no se midió con su encabezado de su edición del 9 de noviembre al reaccionar muy al estilo anglo ante el triunfo de Trump en la elección presidencial.
El diario “El Gráfico” de la Ciudad de México no se midió con su encabezado de su edición del 9 de noviembre al reaccionar muy al estilo anglo ante el triunfo de Trump en la elección presidencial.

Por si eso fuera poco, también dijo que abandonará el acuerdo comercial que existe entre México, Canadá y Estados Unidos, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

Así estaban las cosas cuando a los ciudadanos mexicanos los insultos de Trump se convirtieron en injuria por parte de su propio presidente, quien tuvo la osadía de invitar al candidato republicano a una visita a la Ciudad de México para sostener conversaciones.

La invitación del presidente Peña a Trump fue considerada un error por casi dos tercios de los mexicanos, según otro sondeo hecho por la firma encuestadora.

Antes y después de la elección de Trump, el corresponsal de Barriozona Magazine en la ciudad de México, Axel E. Núñez, llevó a cabo dos video-reportajes en los que recogió el sentir de los mexicanos.

El primero de los videos se enfoca en una muestra de cartones políticos creados por cientos de caricaturistas para demostrar su rechazo a Donald Trump, y el segundo muestra la reacción de algunos jóvenes mexicanos tras la victoria del republicano en la elección presidencial, en la cual derrotó a la demócrata Hillary Clinton.

Donald Trump en la opinión de los jóvenes mexicanos

0

(Ciudad de México) –– Tras la sorprendente elección de Donald Trump como el próximo presidente de Estados Unidos el pasado 8 de noviembre, algunos jóvenes mexicanos expresaron su opinión a Barriozona Magazine sobre la turbadora victoria del magnate republicano.

En las calles del Centro Histórico de la Ciudad de México, algunos de los transeúntes detuvieron su paso para responder a unas preguntas que les fueron formuladas acerca de su reacción al enterarse de que el ahora presidente electo de EE.UU. había derrotado a la contendiente a la presidencia de este país por el Partido Demócrata, Hillary Clinton.

Un dueto de raperos, un joven y dos jovencitas dieron su opinión acerca de lo que piensan acerca de este millonario estadounidense que amenaza con construir un muro en la frontera México–Estados Unidos y deportar a millones de inmigrantes.

Hace unas semanas, caricaturistas en su mayoría mexicanos y de algunos otros países montaron una exposición de caricaturas en contra de Trump.

La exhibición, la cual cuenta con decenas de caricaturas, fue una manera en que los mexicanos se burlaron del millonario hombre de negocios, quien en aproximadamente dos meses tomará juramento como el presidente número 45 de Estados Unidos.

El Templo Mayor de Tenochtitlan, grandeza en ruinas

0
Una vista de una sección de las ruinas del antiguo Templo Mayor de los mexicas en el centro de la Ciudad de México. Foto: Eduardo Barraza | Barriozona Magazine © 2016
Una vista de una sección de las ruinas del antiguo Templo Mayor de los mexicas en el centro de la Ciudad de México. Foto: Eduardo Barraza | Barriozona Magazine © 2016

El recinto ceremonial de edificios monumentales de Tenochtitlan estaba dominado por el Templo Mayor, una enorme pirámide doble dedicada tanto a la deidad patronal azteca Huitzilopochtli como al dios de la tormenta Tláloc.

Las excavaciones arqueológicas en la base del templo demuestran que fue construido como una recreación simbólica del nacimiento de Huitzilopochtli. Según el mito, la diosa embarazada Coatlicue fue atacada por su hija celosa, la diosa lunar Coyolxauqui, mientras se encontraba en el Cerro de la Serpiente (coatepec). Decapitada, Coatlicue dio a luz a su hijo, Huitzilopochtli, que desmembró a Coyolxauqui, cuyo cuerpo rodó hasta la base de la montaña.

Cuando en 1978 los trabajadores de la Compañía de Luz Eléctrica descubrieron la enorme escultura de Coyolxauqui, que representaba a una mujer desnuda y desmembrada, los arqueólogos supieron que habían encontrado la base del Cerro de la Serpiente y el centro ritual del imperio mexica.

El gigantesco proyecto de excavación, encabezado por el arqueólogo mexicano Eduardo Matos Moctezuma, requirió la demolición de varias cuadras en calles del centro histórico de la Ciudad de México, adyacente a la Catedral Metropolitana y al Palacio Nacional.

Al llevar a cabo la limpieza de los escombros arquitectónicos que ocasionó la destrucción del templo por los españoles, se revelaron seis etapas de la construcción, que indican cómo el templo se amplió secuencialmente, tal vez por cada tlatoani mexica.

La segunda etapa de la pirámide del Templo Mayor era lo suficientemente pequeña que esta logró sobrevivir, incluso preservando algunas de las estructuras de piedra del templo en la base de la pirámide.

En el templo de Tláloc se encontró una escultura de Chac Mool multicolor de un guerrero en postura reclinable, y una piedra de sacrificio fue desenterrada en el templo de Huitzilopochtli. Además, unas cabezas de serpiente hechas de piedra decoran una parte de la pirámide preservada así como las paredes circundantes, para representar el mítico Cerro de la Serpiente.

Más de 100 cámaras escondidas con objetos valiosos y con un fuerte simbolismo han sido encontradas enterradas dentro y alrededor del Templo Mayor de Tenochtitlan, incluyendo artefactos de oro, jade y otros materiales preciosos.

También hay que destacar los cientos de esqueletos de animales del mar, tierra y el cielo, junto con artefactos de anteriores civilizaciones mesoamericanas, que fueron enterrados en un intento de hacer del Templo Mayor un eje simbólico mundi, o eje mundial de la creación.

Además del Templo Mayor en sí, los arqueólogos también han descubierto un recinto de guerrero y un tzompantli, una pared tapiada de cráneos humanos, en el recinto ceremonial.

Otras excavaciones de la construcción han sacado a la luz los restos de la antigua ciudad, incluyendo la famosa Piedra del Sol (llamada también Calendario Azteca), que fue adornada con los signos de calendario que representan el ciclo sagrado del tiempo.

Durante la construcción del Sistema de Transporte Colectivo de la Ciudad de México, Metro, algunos equipos de arqueólogos acompañaron a los equipos de construcción para recuperar y preservar evidencia de la antigua ciudad.

Hoy, el área contigua a las ruinas del Templo Mayor —donde se encuentra un museo dedicado a este relevante sitio arqueológico— es un área de continuos y sorprendentes hallazgos. En 2006 se descubrió el monolito de la diosa Tlaltecuhtli. Más recientemente, en 2015, se descubrió un gran tzompantli, y una zona en donde podrían ubicarse las tumbas de gobernantes mexicas.

Vista aérea de la zona del Templo Mayor en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Foto: Google Earth
Vista aérea de la zona del Templo Mayor en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Foto: Google Earth

Tenochtitlan, el imperio que creció sobre el agua

0
Una maqueta que retrata una escena de la vida y el comercio de los habitantes de Tenochtitlan en exhibición en el Museo Nacional de Antropología. Foto: Eduardo Barraza | Baerriozona Magazine @2016
Una maqueta que retrata una escena de la vida y el comercio de los habitantes de Tenochtitlan en exhibición en el Museo Nacional de Antropología. Foto: Eduardo Barraza | Baerriozona Magazine @2016

(Ciudad de México) — La gran Ciudad de México —la antigua Tenochtitlan— es una fuente inagotable de hallazgos arqueológicos que escriben y rescriben en pequeños mosaicos la historia de sus fundadores.

El gran lago sobre el cual se erigió una de las más poderosas culturas del pasado se ha extinguido casi en su totalidad, y bajo la abrumadora urbe que en la actualidad se alza sobre las ruinas del imperio mexica yacen, en espera de ser descubiertos, los vestigios que se resistieron a ser borrados para siempre, y que dan testimonio de la vida y muerte de los mexicas.

Entre los descubrimientos más recientes se encuentra el del monolito Tlaltecuhtli, que en 2006 causó sensación al ser descubierto frente a las ruinas del Templo Mayor, e hizo recordar —por sus dimensiones— el propio hallazgo de la piedra Coyolxauhqui en 1978.

Las continuas excavaciones bajo la Ciudad de México han sacado cotidianamente a la luz los restos del recinto amurallado de Tenochtitlán, incluyendo las ruinas del Templo Mayor a finales de la década de los años 70s.

El Templo Mayor representó el núcleo ceremonial de la extensa capital del imperio azteca desde el año 1325 hasta la llegada de los conquistadores españoles en 1521.

Situada en un islote en el sistema lacustre de la Cuenca de México, Tenochtitlan creció rápidamente para convertirse en la ciudad más grande de las antiguas Américas, en un próspero centro de actividad política, económica y religiosa, y con una población que alcanzó 250 mil habitantes.

Sin embargo, tras la conquista española, gran parte de Tenochtitlan fue destruida para dar paso al proyecto de la edificación de la capital de Nueva España.

Los españoles destruyeron todo lo que quisieron y pudieron, pero la gran cantidad de vestigios desenterrados, algunos en un estado admirable, muestran que el trabajo de demolición no fue total ni organizado.

Gracias al extenso trabajo de investigación de arqueólogos y antropólogos a través de cientos de años, se sabe mucho sobre los mexicas y su capital, y se cuenta información que data desde la época colonial, que fue hecho por cronistas españoles usando a informantes nativos.

La más importante de estas crónicas antiguas fue la Historia General de la Nueva España, compilada por Fray Bernardino de Sahagún a mediados del siglo XVI. Otras fuentes útiles de información incluyen documentos jurídicos sobre disputas de tierras en la era temprana de la Colonia, y manuscritos pictóricos o códices, producidos por escribas indígenas.

Si en su época de grandeza Tenochtitlan estaba rodeada de agua, la mayor parte de lo que fuera aquella cultura permaneció bajo tierra hasta el año 1790, cuando se llevó a cabo la excavación para instalar tuberías de agua, trabajos que sacaron a la luz la figura de Coatlicue, y posteriormente, en 1791, la Piedra del Sol .

Asimismo, fueron desenterradas unas pocas secciones de lo que había sido el Templo Mayor durante la primera mitad del siglo XX. Sin embargo, no fue sino hasta la década de 1970 que se llevó a cabo quizá hasta este día el más importante proyecto de excavación.

Cómo se extendió el territorio mexica
Tenochtitlan fue fundada en el siglo XIV por inmigrantes de habla náhuatl del norte del México actual, que se establecieron en un islote despoblado en base a una profecía y leyenda.

Hay que aclarar que hay evidencia de que el islote había sido habitado anteriormente, ya que se han recuperado piezas de cerámica anteriores al siglo XIII. Esto indica que el islote estuvo habitado antes de la fecha de  la fundación de Tenochtitlán.

Los mexicas se enfrentaron a los desafíos que les representó crear una ciudad sobre el agua, en un islote, al construir calzadas que se conectaban con la tierra firma.

También expandieron su espacio mediante la construcción de jardines flotantes o chinampas, un efectivo método de agricultura. Las chinampas eran hechas de esteras de caña cubiertas con una fina capa de lodo, y ancladas en el lecho bajo del lago por raíces de las plantas de maíz.

Los jardines flotantes eran completamente fértiles para el cultivo. Uno de los muchos productos que se cultivaban eran el maíz y los porotos.

Las chinampas dieron paso a la creación de un tipo de canoas, llamadas trajineras, las cuales servían como medio de transporte de alimentos.

Con el tiempo, estos jardines flotantes se volvieron cada vez más sólidos, hasta el punto de que pudieron utilizarse para construir viviendas.

Así, después de sus primeros años como pescadores pobres y soldados mercenarios empleados por gobiernos más poderosos de la zona, en 1420 los mexicas formaron una alianza con grupos vecinos al sitio donde se establecerían más tarde de forma permanentemente.

Esta alianza creció rápidamente a través de la conquista militar y la coerción, hasta llegar a recibir el tributo de los habitantes de todo el altiplano central y la costa del Golfo.

Hacia 1500, los mexicas constituían el pueblo más poderoso de Mesoamérica, y su ciudad Tenochtitlán era comparable con las más importantes del mundo antiguo.

Con un muro de caricaturas, mexicanos se burlan de Donald Trump

0

(Ciudad de México) — Desde tiempos muy antiguos, los mexicanos y latinos en general han tomado la burla y la sátira para ridiculizar sus problemas y a sus enemigos.

La música, la literatura y, en este caso, la caricatura y el arte visual han sido los medios del pueblo para expresar su enojo y su inconformidad, dolor y hasta vergüenza.

En México, desde hace más de un siglo, los caricaturistas han acribillado con la pluma, el tintero y los colores a las figuras públicas del país y extranjeras, creando a partir de ello una opinión colectiva.

En esta ocasión le tocó a unos de los personajes más polémicos del mundo en los últimos 70 años: Donald Trump —el candidato a la presidencia de Estados Unidos por el Partido Republicano—, quien en diversas ocasiones realizó serias críticas a los inmigrantes mexicanos, tachándoles de drogadictos y violadores, y que aseguró que seríamos los mexicanos quienes pagaríamos por un muro fronterizo entre las dos naciones.

El candidato a la presidencia de EE.UU. por el Partido Republicano Donald Trump es sujeto a la sátira en la exposición de caricaturas en la Ciudad de México. Foto: Gage Skidmore
El candidato a la presidencia de EE.UU. por el Partido Republicano Donald Trump es sujeto a la sátira en la exposición de caricaturas en la Ciudad de México. Foto: Gage Skidmore

Ante esto, el caricaturista mexicano Arturo Kemchs compiló 500 cartones de casi 150 caricaturistas, tanto mexicanos como de otros países, en el libro Trump, un muro de caricaturas.

Desde el inicio del mes de octubre de este año, el mismo Kemchs y el Museo de la Caricatura de la Ciudad de México han montado una exposición con 60 de las caricaturas de este libro en tamaño cartel.

La duración de la exposición estaba prevista hasta el 8 de noviembre (día de las elecciones presidenciales en EE.UU), pero dado su gran éxito entre nacionales y extranjeros, se ha dejado hasta finales de diciembre.

Satíricas y llenas de humor y crítica, las caricaturas son el eco gráfico de la voz de millones que en palabras del mismo Kemchs gritan fuerte: “¡No queremos a Trump!”

El Museo de la Caricatura se ubica en la Calle Donceles #99, Colonia Cuauhtémoc, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

Erosión descubre vestigios de antiguos agricultores de Sonora

0
Proceso de excavación en el sitio arqueológico La Playa. Foto: Elisa Villalpando | INAH
Proceso de excavación en el sitio arqueológico La Playa. Foto: Elisa Villalpando | INAH

Arqueólogos de México y Estados Unidos están atribuyendo a la erosión en el desierto de Sonora el descubrimiento de vestigios que revelan la vida de los antiguos agricultores en el sitio conocido como La Playa, ubicado en un valle aluvial del municipio de Trincheras, en la parte norte del estado.

El trabajo conjunto y continuo de arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Universidad de Arizona descubrió, en 2010, una antigua vivienda que data al tiempo de los asentamientos del periodo de Agricultura Temprana (800 a.C. a 200 d.C.)

Los investigadores se valieron del uso de un georradar para explorar, por primera vez, dicha estructura arquitectónica que aunque está intacta, su estado es frágil.

Este tipo de radar de penetración terrestre se utiliza para la exploración y detección de objetos y estructuras en subsuelos.

Las obras en esta zona arqueológica se realizan desde 1991, pero los investigadores se han enfrentado a los efectos que causa la erosión del viento y agua. Sin embargo, este mismo desgaste geológico está contribuyendo a que avancen en sus investigaciones.

“Uno de los grandes retos para la arqueología en La Playa ha sido excavar contextos intactos”, dijo la arqueóloga Elisa Villalpando, codirectora de este proyecto de investigación. “Resulta difícil encontrar entornos que no estén erosionados, alterados y con las temporalidades mezcladas”.

Materiales de edificación de las viviendas
Los restos encontrados habían permanecido enterrados durante cientos de años. Las excavaciones del sedimento corrieron la cortina de los restos quemados de una casa de bajareque en foso, cuya construcción consistió de varas entretejidas y pegadas con una mezcla de tierra húmeda y carrizo.

La forma de la vivienda es circular, y esta se edificó a 40 centímetros bajo la superficie del suelo. El piso de la casa prehispánica estaba cubierto de material carbonizado, de lo cual se deduce un incendio ritual intencional. El fuego causó que el material empleado en la construcción de la vivienda se preservara al carbonizarse.

La superficie de la vivienda presenta 24 orificios (3 centímetros de diámetro por 3 o 4 de profundidad), dentro de los cuales se encontraron pedazos de carbones.

Esto agujeros, según los investigadores, se usaban como base para clavar postes que a su vez formaban la estructura de los muros. Al parecer se hicieron de ocotillo, un arbusto que se da en la región.

Entre el relleno de muros y sobre el suelo, se descubrieron puntas de proyectil, cuatro en total del tipo denominado Ciénega, de forma triangular y pedúnculo (equivalente a un tallo). Por lo regular estás han sido recuperadas en sitios de los primeros agricultores, de donde se desprende la época en que la morada fue habitada.

Migración forzada trajo la agricultura
Villalpando refirió que John Carpenter Slavens, otro investigador del INAH, supone que una migración ocurrió durante el periodo de sequía muy fuerte conocido como Altitermal (5500 a 2500 a.C.), la que habría obligado a grupos humanos a abandonar La Playa en busca de zonas con condiciones ambientales favorables, y en las que encontraron a otros pobladores que conocían el cultivo de maíz.

Tras la sequía, los expertos conjeturan que los pobladores regresaron al desierto, en donde emprendieron la agricultura basada en la irrigación, mediante canales que desviaban el agua de un arroyo —en la actualidad seco— hacia sus campos de cultivo.

Villalpando considera a La Playa como uno de los sitios arqueológicos más espectaculares del norte de México y del suroeste de Estados Unidos. Según la investigadora, el lugar tiene una historia de diez mil años de ocupación humana. En sus 12 kilómetros cuadrados no sólo se han descubierto materiales de los primeros agricultores, sino también rastros de bandas de cazadores del periodo Arcaico.

La arqueóloga puntualizó que estos vestigios culturales están entre los sedimentos del abanico aluvial que se forma al pie de monte de la Sierra Boquillas, lo que cauda que la erosión los saque a la superficie.


Video relacionado

Tlaltecuhtli, el monolito mexica a todo color

0
En 2006, este impresionante monolito de la cultura mexica fue hallado en la Ciudad de México. Foto: Proyecto Templo Mayor-INAH
En 2006, este impresionante monolito de la cultura mexica fue hallado en la Ciudad de México. Foto: Proyecto Templo Mayor-INAH

La arqueología mexicana está celebrando diez años del descubrimiento de un impresionante monolito hallado en el corazón de la Ciudad de México.

Barriozona Magazine reportó acerca del hallazgo en octubre de 2006, en un artículo titulado “Surge una maravilla arqueológica en área del Templo Mayor”.

El sensacional descubrimiento se comparó al de la piedra Coyolxauhqui, que en 1978 vino a descorrer el velo de misterio que cubría el subsuelo de las calles de la antigua Ciudad de México, sacando finalmente a la luz las ruinas del Templo Mayor de la cultura mexica.

El sorprendente hallazgo de esta joya de la arqueología mexicana se convirtió en todo un acontecimiento debido a sus dimensiones, aunque no fue sino hasta tiempo después que los arqueólogos mexicanos determinaron la identidad del monolito.

La pieza resultó ser una representación en piedra de la diosa Tlaltecuhtli, la cual es descrita por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) como “una deidad que ‘a todo color’ y en su iconografía, hace referencia al ciclo vida-muerte, a la tierra como devoradora de cadáveres”.

El monolito de Tlaltecuhtli. Foto: Proyecto Templo Mayor-INAH
El monolito de Tlaltecuhtli. Foto: Proyecto Templo Mayor-INAH

La pieza permaneció enterrada por más de cinco siglos, hasta que un grupo de expertos del Programa de Arqueología Urbana del INAH la sacó a la luz el 2 de octubre de 2006.

La escultura mexica de colosales dimensiones (94.17 x 3.62 metros, aproximadamente 40 centímetros de espesor y cerca de 12 toneladas de peso), surgió de entre las ruinas del Centro Histórico de la Ciudad de México, justo enfrente de los vestigios del Templo Mayor.

Tras el hallazgo de esta deidad tenochca, se descubrieron también 45 ofrendas que incluyen 70 mil artefactos, en su mayoría conchas y caracoles marinos, así como restos de animales como lobos, pumas y linces.

El mito detrás de Tlaltecuhtli
La siguiente información, preparada por el INAH, arroja luz sobre el mito que rodea a esta enigmática piedra, la cual se ha integrado desde hace una década al vasto tesoro arqueológico de lo que fuera la civilización mexica en la gran Tenochtitlan, antes de la llegada de los españoles:

“Tlaltecuhtli era un monstruo con articulaciones llenas de ojos y bocas con las cuales mordía como bestia salvaje. Para aplacarla y crear la vida, dos de los hijos de la pareja creadora: los dioses Quetzalcóatl (Serpiente emplumada) y Tezcatlipoca (Espejo humeante), se transformaron a sí mismos en dos grandes serpientes, explica la doctora Diana Magaloni Kerpel, ex directora del Museo Nacional de Antropología del INAH.

“En su ensayo El origen mítico de las ciudades: la iconografía de la creación, Magaloni narra que ambos desgarraron al gran lagarto Tlaltecuhtli por la mitad. “Una parte sirvió para formar el firmamento, la otra para hacer la tierra. Posteriormente los dioses hicieron con las partes de su cuerpo todas las cosas de vida: su pelo se convirtió en árboles, flores y hierbas; su piel, en los prados; sus incontables ojos, en pozos de agua; sus bocas, en grandes ríos y profundas cuevas; y sus narices en montañas”.

Infografía de la diosa Tlaltecuhtli. INAH
Infografía de la diosa Tlaltecuhtli. INAH

“El mito —continúa la historiadora del arte— describe que a la diosa de la tierra se le oía llorar en las noches porque sufría enormemente, rogando ser alimentada con corazones y sangre humanos, la única medicina que aliviaba su dolor. Fue así como el desmembramiento de Tlaltecuhtli produjo “no sólo un orden en el universo, separando la tierra del cielo, sino que el precio de tal ruptura fue que Tlaltecuhtli, como la primera víctima de la creación, exigió que otras víctimas la alimentaran.

“Tlaltecuhtli a través de su muerte y resurrección, se convierte así en el símbolo de la renovación constante mediante el sacrificio”. Es por ello que este mito enarbola varios conceptos fundamentales de las ciudades mesoamericanas, refiere en su texto, de manera que “la diosa de la tierra que sostiene la creación a través de su propio sacrificio, explica el devenir del cosmos y del tiempo ya que es el principio que promueve las múltiples creaciones del mundo”.


Migrante mexicano discapacitado, ejemplo de esfuerzo en los campos de Florida

Valiéndose de una muleta, Cirilo Serrano trabaja levantando cosechas en los campos agrícolas de Florida, Estados Unidos. La falta de su pierna izquierda no le ha impedido trabajar para mantener a su familia. Foto: Guillermo González | Barriozona Magazine © 2016
Valiéndose de una muleta, Cirilo Serrano trabaja levantando cosechas en los campos agrícolas de Florida, Estados Unidos. La falta de su pierna izquierda no le ha impedido trabajar para mantener a su familia. Foto: Guillermo González | Barriozona Magazine © 2016

(Bradenton, Florida) — En un campo agrícola de Florida, Estados Unidos, Cirilo Serrano se pregunta si algún día hará realidad el sueño de tener un criadero de cerdos en la tierra donde nació.

“¡Dios dirá cuando regresaré a México!”, exclama el trabajador agrícola.

El jornalero, a quien le fue amputada una pierna a causa de un accidente en la Ciudad de México hace más de 20 años, no piensa regresar pronto a su patria, ya que sus hijos ya echaron raíces en este país, e incluso ya tiene nietos nacidos en Estados Unidos que estudian en la high school.

Serrano recuerda con tristeza la tragedia que lo dejó discapacitado. Al descender de su auto para escuchar los festejos un 15 de septiembre oyó el rechinar de las llantas de otro vehículo. Al voltear vio que venía de ladito hacia el otro auto y, aventándose para protegerse, por desgracia su pierna izquierda recibió todo el impacto.

Al despertar estaba en un cuarto de operación del Hospital General La Raza, en donde los médicos hacían lo posible por salvarle su pierna, pero 20 días después decidieron amputársela.

Ya en condición de discapacitado, a Serrano le fue difícil, pero no imposible, cruzar la frontera de Reynosa, Tamaulipas hacía Estados Unidos, valiéndose de una muleta la cual, recuerda, era muy pesada.

Acompañado de su esposa Cristina, cuatro hijos y una sobrina, caminaron toda la noche entre el monte y con nada de visibilidad, acompañados de otra familia de siete integrantes.

Con engaños fueron abandonados por el ‘coyote’ que los cruzó, quien antes de irse les dijo, “Ahora vengo, voy a guachar para el levantón”.

El traficante de indocumentados nunca regresó. Así, Serrano y el resto de los migrantes quedaron abandonados día y noche. Sólo escuchaban el ruido de los autos, ya que, recuerda, “estábamos a escasos metros del freeway”.

Con sed y hambre, al segundo día y calculando que eran las ocho de la mañana, una señora integrante de la otra familia —de quien Serrano ya no recuerda su nombre— decidió salir a la autopista a pedir ayuda, “pasara lo que pasara”. En esas circunstancias, ya no les importaba que fueran detenidos por las autoridades de migración.

“¡Dios es muy grande!”, afirmaría más adelante aquella señora, quien les platicó cuando regresó por ellos que al pararse en la autopista para pedir ayuda, un auto se detuvo. El conductor le preguntó, “¿Qué hace usted aquí, señora?” Ella respondió: “Ayúdeme, necesito encontrar un ‘coyote’”. “Fui clara con él”, diría después la mujer. “Fuimos abandonados por el ‘coyote’, y estamos 14 personas en el monte desde ayer”, le dijo al hombre que se detuvo a ayudarla.

El chofer se apiadó de ella diciéndole, “Favor con favor…”, llevándola a Houston, Texas, a unas dos horas del lugar donde se encontraban abandonados. Aquel hombre conocía a unas personas que se dedicaban a pasar indocumentados a Estados Unidos que, dijo,  la podían ayudar.

Para este campesino mexicano su discapacidad no ha sido una excusa ni un obstáculo para laborar en los campos de siembra de Florida. Foto: Guillermo González | Barriozona Magazine © 2016
Para este campesino mexicano su discapacidad no ha sido una excusa ni un obstáculo para laborar en los campos de siembra de Florida. Foto: Guillermo González | Barriozona Magazine © 2016

“Nunca olvidaré esa voz”

Según el relato de Serrano, aquel hombre a su vez le contó a la mujer que antes de detenerse a recogerla habían detenido a su esposa en una garita de inmigración por no tener papeles, y que solamente habían podido pasar él y su niño.

El favor al que el hombre se refería consistía en que la mujer cuidara a su bebé y le diera su mamila mientras se dirigían a Houston, ya que el pequeño le “estaba dando mucha lata”, y no lo dejaba conducir.

El conductor la dejó en una panadería, diciéndole que entrara y pidiera ayuda a la cajera. Agradeciendo la ayuda de aquel hombre, la mujer entró al lugar con mucho miedo. Antes de poder preguntar algo, la cajera le dijo: “¿Señora, qué tiene, la puedo ayudar en algo?”

Con un nudo en la garganta, la mujer le platicó todo lo que estaban atravesando ella y el resto de los migrantes. Llorando le pidió ayuda. La cajera le pidió que esperara al corte para llevarla con un ‘coyote’. Le ofreció un pan, el cual se comió con desesperación.

Terminando su turno, la empleada de aquella panadería la llevó con unos ‘coyotes’. Al explicar que eran en total 14 personas que estaban abandonadas en el monte, los traficantes de personas le informaron que el costo por ayudarles sería de dos mil dólares.

Al no tener dinero —continúa relatando Serrano— les pidió con mucha pena hacer una llamada a unos familiares en Florida. El dinero se lo enviaron por la noche. Estos cruza-ríos le dijeron a la mujer que saldrían en la madrugada por ellos, y que si recordaba en lugar exacto en donde había dejado a los demás. Ella respondió, “¡Claro que sí!”

Don Cirilo recuerda que ellos y los familiares de la señora estaban muy nerviosos mientras esperaban. Habían pasado todo ese día y la noche sin saber de la mujer. Siendo las cinco o seis de la mañana, escucharon a alguien decir en voz baja, “Chuy, Chuy…”, que era el nombre del esposo de la señora.

“Nunca olvidaré esa voz”, dice Serrano.

Chuy contestó, “¿Qué pasó?” Su esposa les dijo: “¡Corran al freeway!, adelante hay una gasolinera. Ahí está una camioneta Suburban azul, con el cofre abierto”. Y todos corrieron.

Serrano recuerda que estaba­ un alambrado, y él con su muleta corrió y lo brincó. Ya de la desesperación de salir, cruzaron la avenida a la “viva México”, esquivando los autos, y no sabe —comenta— ni cómo entraron las 14 personas en aquella camioneta. “¡Ahora sí, vámonos!”

Serrano, el campesino mexicano quien perdió su pierna izquierda hace veinte años en un accidente, hoy es un trabajador agrícola en Florida. Foto: Guillermo González | Barriozona Magazine © 2016
Serrano, el campesino mexicano quien perdió su pierna izquierda hace veinte años en un accidente, hoy es un trabajador agrícola en Florida. Foto: Guillermo González | Barriozona Magazine © 2016

A la pisca de la naranja

Llegando de regreso a Houston, el ‘coyote’ les dijo, “¡Ya la hicieron gacha!”, dándoles a entender que habían logrado su cometido, y que ahí terminaba su trabajo.

Entre ellos se preguntaron, “¿Ahora qué vamos hacer?”

Uno de los ‘coyotes’ los escuchó y les dijo, “¿Ven la carpa blanca de allá? Ahí predican la Biblia, pidan ayuda”.

Todos cansados, sudados y hambrientos llegaron pidiendo ayuda. Al verlos, los predicadores de inmediato les dieron comida y por la noche un cuarto para cada familia… ¡sin camas!

“Eso sí, [nos dieron] varias cobijas, pero me sentía en la gloria”, cuenta Serrano. “Imagínense, tres días durmiendo en el monte”.

Al despertar, llegaron unos parientes a recoger a Chuy, su esposa y demás familiares que ayudaron a Serrano y a su familia a llegar a Houston. Uno de ellos le propuso al hombre discapacitado trabajar en un rancho en Myakka City, Florida, a unas 200 millas al noroeste de Miami. Claro, tendrían que pagar la mitad de la cantidad que el familiar de Chuy les había prestado para pagar al ‘coyote’.

El ahora jornalero recuerda que llegaron a Myakka City un 30 de abril a media noche. Al día siguiente, sin descansar, comenzó a trabajar a las cinco de la mañana, y con la ayuda de su esposa Cristina comenzó a piscar naranja, sin saber nada de las labores del campo.

Hoy en día, el rostro y las manos de Serrano lucen quemadas por los fuertes rayos del sol, bajo el cual con esfuerzo se gana la vida. Sus uñas son muy gruesas por el constante contacto con la tierra.

Ya tiene 20 años laborando en el campo, y al usar una muleta por la falta de su pierna, ya es un experto en la pisca de naranja, jitomate, fresa y pepino. Ya no necesita ayuda para hacerlo -dice-, solamente lo acompaña una de sus nietas a quien le gusta el campo.

¿Se regresaría a México? “¡Por ahora, no!”, dice Serrano. “Con ese pinche desmadre que hay en Guerrero, Michoacán, Estado de México… ya mis hijos crecieron, tengo nietos americanos que van a la high school, la escuela. La vida es mejor aquí”.

Fabricación de esferas navideñas en Chignahuapan, Puebla

Un artesano lleva a cabo el proceso de globeado, que es el primer paso en la fabricación de esferas navideñas en el poblado de Chignahuapan, en el estado de Puebla, México. Foto: Guillermo González © 2016
Un artesano lleva a cabo el proceso de globeado, que es el primer paso en la fabricación de esferas navideñas en el poblado de Chignahuapan, en el estado de Puebla, México. Foto: Guillermo González © 2016

La fabricación de esferas de vidrio que sirven como adorno navideño es una tradición en el poblado de Chignahuapan, Puebla, México.

En la actualidad existen cientos de talleres familiares en Chignahuapan que se dedican a la fabricación de estas esferas, usadas en árboles de Navidad y en otros ornamentos para la temporada de fin de año.

Chignahuapan está ubicada en la parte norte de Puebla, a unos 200 kilómetros al noreste de la Ciudad de México.

La producción de esferas de Navidad se considera la más importante de Chignahuapan.

Las esferas se fabrican mediante el proceso de vidrio soplado.

Se estima que más de 70 millones de esferas se producen anualmente en Chignahuapan, y su venta se lleva a cabo en gran parte de México y Europa. (Texto por Eduardo Barraza)

Arqueóloga: Esculturas mayas de cautivos señal de crisis, no de poderío

0
Estas esculturas mayas de cautivos fueron talladas durante periodos de crisis de las grandes urbes mayas. Foto: Mauricio Marat | INAH.
Estas esculturas mayas de cautivos fueron talladas durante periodos de crisis de las grandes urbes mayas. Foto: Mauricio Marat | INAH.

(México) –– Las antiguas esculturas mayas de cautivos ubicadas en las ciudades de Palenque, Toniná y Yaxchilán fueron hechas durante periodos de crisis de estas grandes urbes mayas, contrario a la idea de ser símbolos de poderío.

Un nuevo estudio arqueológico afirma que la razón que dichas esculturas fueron colocadas en espacios restringidos fue legitimar al gobernante frente a la élite local con la que se disputaba el derecho a gobernar.

Las esculturas mayas objeto de este estudio muestran a individuos arrodillados o sentados con las manos atadas a la espalda y el cabello sujeto, así como ropas y atavíos escasos.

El trabajo de la arqueóloga mexicana Gabriela González del Ángel señala que este tipo de tallas se comisionaron tras la recuperación del poder sobre alguna de dichas urbes mayas.

Las impresionantes esculturas talladas en piedra muestran la deshonra del prisionero, y —según la arqueóloga— se hicieron tras sufrir una derrota, después el dominio de otra ciudad o al instaurarse un nuevo linaje gobernante.

De acuerdo a González del Ángel, este parece ser el caso en por lo menos Palenque, Toniná y Yaxchilán, tres importantes centros urbanos mayas que mantuvieron un destacado dominio regional en su época.

Dos esculturas prehispánicas en piedra caliza, que representan a cautivos de guerra, y un par de tableros que fungieron como marcadores de juego de pelota, de aproximadamente mil 300 años de antigüedad, fueron hallados por especialistas mexicanos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) en la zona arqueológica de Toniná, en el municipio de Ocosingo, Chiapas
Infografía: Hallan en Chiapas Guerreros de Copán. INAH

En la actualidad, las ruinas mayas representan significativas zonas arqueológicas en el estado de Chiapas, en el sureste mexicano.

“Tal parece que las esculturas se comisionaron después de que se recuperara el poder sobre la ciudad en cuestión”, indicó la arqueóloga. “Distinto a lo que inicialmente pensábamos, las esculturas de cautivos se vinculan con la falta de legitimidad de los gobiernos en turno y no con el ‘exceso de poder’”.

Además de un análisis iconográfico en base al estudio de las posiciones de los individuos sometidos representados en las esculturas, la investigadora realizó un comparativo entre la ubicación de las esculturas en espacios públicos o restringidos, y de los momentos en que fueron elaboradas.

La arqueóloga apunta que los espacios limitados en los que estas esculturas de cautivos se colocaron hace suponer que la intención fue legitimar al gobernante ante a la élite local.

González del Ángel –egresada de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), puntualizó que la muerte y el sacrificio público que se reflejan hasta nuestros días a través de estas esculturas, desempeñaron un papel como negociadores de las relaciones asimétricas, de la legalidad y la legitimidad del ejercicio del poder entre distintos grupos durante el periodo Clásico (200-900 d.C.).

Con información del INAH

Mantente Conectado

680FansMe gusta
174SeguidoresSeguir
1,106SuscriptoresSuscribirte