Familias de migrantes desaparecidos luchan por encontrarlos

Familias de migrantes desaparecidos luchan por encontrarlos

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Delfina Santos Pos y Faustina López Pos buscan en México a Marcos Eliseo Cochajil Pos, migrante de Guatemala desaparecido el 15 de Junio de 2010. La última vez que se supo de él estaba en Altar, Sonora. Foto: Pedro Ultreras Barriozona Magazine © 2011
Delfina Santos Pos y Faustina López Pos buscan en México a Marcos Eliseo Cochajil Pos, migrante de Guatemala desaparecido el 15 de Junio de 2010. La última vez que se supo de él estaba en Altar, Sonora. Foto: Pedro Ultreras Barriozona Magazine © 2011

Sumidos en la agonía de no saber si sus seres queridos viven o mueren, los familiares de los migrantes centroamericanos desaparecidos luchan por dar con su paradero dentro del contexto de violencia, secuestros, y muerte que ha convulsionado a México recientemente.

Armados de unas modestas pancartas con la foto y el nombre de sus familiares perdidos, decenas de hombres y mujeres de Guatemala, El Salvador y Honduras se unieron a la caravana “Paso a paso hacia la paz” que recorre la llamada ruta del migrante en el sureste de México.

La súbita desaparición de sus seres queridos mientras buscaban llegar a Estados Unidos o después de haber sido deportados a México, presenta a los familiares de los migrantes desaparecidos un panorama incierto en donde los recursos para tratar de encontrarlos son limitados.

Cualquiera que sean la causas por las que migrantes centroamericanos dejaron de comunicarse con sus familiares en sus países de origen, existen fundamentadas sospechas para suponer que los hombres y mujeres perdidos hayan sido víctimas de algún crimen como el secuestro, el tráfico de humanos, o incluso el asesinato.

No obstante, el hecho de que sus familiares no tienen la certeza de lo anterior les da buenos motivos para mantener sus esperanzas de encontrarlos. Esto también los ha empujado a luchar dentro de sus limitadas posibilidades en un ambiente de lucha y organización de bases —si bien todavía adverso para el migrante— pero que se está forjando en un movimiento social en el sureste mexicano y la misma Centroamérica, y renovando la urgente expectativa de encontrar a los desaparecidos.

Organizaciones de derechos civiles y religiosas así como defensores del migrante se han levantado con resolución para responder a la escalada de violencia que se vive en México contra el migrante en tránsito hacia Estados Unidos, la cual ha sido atizada por la guerra contra el narcotráfico.

Estos esfuerzos para tratar de localizar a los migrantes perdidos y crear consciencia y cambio acerca de la peligrosa situación que se vive a lo largo de la ruta del migrante, representan una plataforma civil de lucha. Aunque todavía en sus inicios, está obligando a las autoridades de México y de los países centroamericanos a hacer cambios radicales para no solamente formular leyes en papel sino para hacerlas cumplir en la práctica.

La revista Barriozona presenta una lista de migrantes desaparecidos recolectada por el periodista Pedro Ultreras —colaborador de Barriozona— en el desempeño de su labor periodística. Tanto las fotografías de los desaparecidos así como los datos proporcionados de primera mano por los familiares fueron producidos por Ultreras en el marco y sobre la marcha de la caravana “Paso a paso por la paz” teniendo lugar en México.

A partir de la producción de su documental La bestia, que presenta de manera única la travesía en México de varios migrantes centroamericanos hasta que llegan a Estados Unidos, Ultreras pudo penetrar esa dimensión del periodismo. Esto gracias a que su trabajo fue hecho al nivel de los migrantes, sobre la ruta que ellos transitan, y al fragor de “la bestia”, los trenes cargueros así conocidos sobre los que los migrantes centroamericanos viajan tratando de llegar hasta Estados Unidos.

En este momento de clímax social en el tema migratorio en México, diseminar información de los desaparecidos a través de Barriozona —que está abierta para servir a las familias en su búsqueda— representa, aparte de un privilegio, asumir la responsabilidad del periodismo de base comunitaria sobre la cual está fundamentada esta revista y, en última instancia, un intento de ayudar a localizar a los migrantes perdidos, mientras sus familiares esperan su regreso a casa.

© 2011 – 2016, Eduardo Barraza. All rights reserved.

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