Los toltecas de Tula, enigma y maravilla arqueológica de México

Los toltecas de Tula, enigma y maravilla arqueológica de México

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Las cuatro columnas de basalto que representan a guerreros toltecas son el mayor distintivito en la zona arqueológica de Tula, Hidalgo. Foto: Eduardo Barraza | Barriozona Magazine © 2017
Las cuatro columnas de basalto que representan a guerreros toltecas son el mayor distintivito en la zona arqueológica de Tula, Hidalgo. Foto: Eduardo Barraza | Barriozona Magazine © 2017

(Tula, Hidalgo) –– La tolteca es una de las culturas antiguas que se desarrollaron en el centro de México más difícil de descifrar.

El historiador estadounidense George C. Vaillant, quien investigó y escribió sobre los toltecas en la década de los años 30, reconoció que sus costumbres y logros estaban envueltos en misterio, y que las referencias históricas acerca de estos resultaban tan confusas, ilógicas y contradictorias que algunos incluso llegaron a poner en duda su mera existencia.

Lo que en la actualidad identifica de manera emblemática a esta enigmática civilización de grandes constructores, son cuatro enormes columnas de piedra que se alzan sobre la cúspide de una pirámide en la zona arqueológica de Tula, en el estado de Hidalgo, al norte de la ciudad de México.

Comúnmente conocidas como atlantes de Tula, estas columnas de piedra labradas tienen forma de guerreros gigantes, y tanto su construcción como su imponente apariencia representan un poderoso imán arqueológico que atrae y fascina a miles de turistas al lugar en donde alguna vez se deduce sostuvieron un templo.

A través de siglos de investigación, historiadores antiguos y modernos han llegado a colocar juntas algunas piezas del rompecabezas cultural tolteca que asientan que esta cultura se extendió entre el siglo X y mediados del siglo XII.

Asimismo, se sabe que los toltecas fueron un eslabón en la historia mesoamericana que se forjó después del ocaso de los olmecas, teotihuacanos, mayas y otros pueblos antiguos, pero que florecieron previo al surgimiento de la cultura mexica en la gran Tenochtitlan.

Los mexicas o aztecas llegaron a considerar a los toltecas como una grande y próspera civilización. De hecho, los poderosos fundadores de la ciudad de México trazaban linaje a partir de los habitantes de la gran Tollan.

De hecho, parte de lo poco que se conoce de los toltecas se deduce de lo que los mexicas mismos escribieron acerca de ellos, pero una difusa línea entre el mito y la realidad resta a estos registros rigor histórico.

La geografía actual confirma que los toltecas establecieron su poderosa capital en lo que hoy es Tula. Vaillant propuso que los fundadores de esa ciudad habrían descendido de las tribus merodeadoras que se esparcieron en el Valle de México durante los siglos que siguieron a Teotihuacan, y que precedieron al establecimiento del imperio Tenochca.

Estas tribus, indica Valliant, habrían utilizado la palabra tollan para referirse a una gran metrópoli cuyos habitantes eran los toltecas, o personas civilizadas.

El investigador estableció que, no obstante la confusión entre los eruditos, desde 1941 se ha aceptado generalmente que los toltecas hablaban la lengua náhuatl, habían provenido de Colhuacan, y con la ayuda de pueblos más civilizados que ya habitaban en los alrededores lograron erigir su capital en Tula.

La presencia de los toltecas en Colhuacan es citada por fuentes mexicas y texcocanas, aunque Chimalpahin, el cronista indígena de la época de la Colonia, así como investigaciones arqueológicas posteriores, demuestran que los toltecas no fundaron ese señorío.

A pesar de los escasos vestigios de la civilización tolteca, la actual zona arqueológica representa una maravilla para quienes la visitan, principalmente debido a la presencia de los atlantes, cuyas dimensiones, admirable construcción e impenetrable expresión dominan el paisaje de este antiguo sitio.

Desde su pétrea expresión, los atlantes de Tula narran la grandeza arquitectónica de la civilización tolteca que los esculpió. Estos gigantes guerreros resguardan simbólicamente los misterios con los que le erosión del paso de los siglos recubrió a esta cultura de México, y desafían al mismo tiempo a la arqueología del siglo XXI a continuar descorriendo su hermético velo.


Citas sobre el trabajo de George C. Vaillant tomadas del libro “Aztecs of Mexico, Origin, rise and fall of the Aztec nation”

© 2017, Eduardo Barraza. All rights reserved.

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