Hernán Cortés, 10 fechas claves de su invasión a Tenochtitlan

Hernán Cortés, 10 fechas claves de su invasión a Tenochtitlan

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La Malinche jugó un papel muy clave al traducir la lengua de los mexicas a Hernán Cortés Imagen:.Lienzo de Tlaxcala, siglo XVI.
La Malinche jugó un papel muy clave al traducir la lengua de los mexicas a Hernán Cortés Imagen:.Lienzo de Tlaxcala, siglo XVI.

Un excitante proyecto de exploración en México busca los barcos hundidos hace 500 años del conquistador español Hernán Cortés (1485-1547).

Un equipo internacional liderado por el Dr. Roberto Junco, jefe del Departamento de Arqueología Subacuática del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), comenzó el año pasado a explorar un área de 10 kilómetros cuadrados en el fondo del Golfo de México, frente a la costa de Actopan, Veracruz.

El área que se está explorando se encuentra frente a Playa Villa Rica, una playa ubicada a unos 75 kilómetros al norte del Puerto de Veracruz.

Según los records históricos, en 1519 Cortés hundió 10 de los 11 barcos con los que él y otros españoles llegaron a México a fin de asegurarse de que los hombres bajo su mando no tuvieran manera de regresar a Cuba y lo siguieran en su expedición al interior.

En 1519, Hernán Cortés y su pequeño ejército de conquistadores, impulsados por la ambición del oro y el fervor religioso, comenzaron la audaz conquista del imperio azteca.

Para agosto de 1521, tres tlatoanis mexicas habían muerto o habían sido capturados, la ciudad de Tenochtitlán estaba en ruinas y los españoles habían conquistado el poderoso imperio.

Hernán Cortés era astuto y sanguinario, pero también tuvo suerte. Su guerra contra los poderosos mexicas, que superaban en número a los españoles en más de cien a uno, tuvo un giro afortunado para los invasores en más de una ocasión.

Algunas fechas importantes a recordar este año en que se cumplirán 500 años de la llegada de Cortés a Tenochtitlan son las siguientes:

Febrero de 1519: Hernán Cortés escapa de Cuba y de Diego de Velázquez

En 1518, el gobernador español de Cuba, Diego Velázquez, decidió crear una expedición para explorar las tierras recién descubiertas en el oeste. Eligió a Hernán Cortés para liderar la expedición, a quien se le dio un alcance limitado para dicha exploración, el contacto con los nativos, la búsqueda de la expedición de Juan de Grijalva (que en breve volvería) y tal vez fundar un pequeño asentamiento. Sin embargo, Cortés tenía ideas más ambiciosas y comenzó a formar una expedición de conquista, trayendo con él armas y caballos en lugar de bienes comerciales o material para construir asentamientos. Para cuando Velázquez entendió las ambiciones de Cortés, ya era demasiado tarde: Cortés había zarpado justo cuando el gobernador Velázquez enviaba órdenes para retirarlo del mando de aquella expedición.

Marzo de 1519: La Malinche se une a la expedición de Hernán Cortés

La primera parada importante de Cortés en México fue el río Grijalva (descubierto por Juan Grijalva), donde los invasores descubrieron una ciudad mediana llamada Potonchan. Pronto empezaron las hostilidades, pero los conquistadores españoles, con caballos, armas y tácticas más avanzadas, derrotaron a los nativos en poco tiempo. Buscando la paz, el señor de Potonchan dio regalos a los españoles, incluidas veinte esclavas. Una de estas chicas, Malinali, hablaba náhuatl (la lengua de los mexicas), así como un dialecto maya entendido por uno de los hombres de Cortés. Entre ellos pudieron traducir de manera efectiva para Cortés, resolviendo su problema de comunicación antes incluso de que comenzara su avanzada. Malinali, o “Malinche”, como se la conoció también, demostró ser mucho más útil que simplemente como intérprete: ayudó a Cortés a comprender la compleja política del Valle de México e incluso le dio un hijo, Martín Cortés.

Agosto-Septiembre de 1519: Cortés logra la alianza con los nativos de Tlaxcala

Para agosto, Cortés y sus hombres se dirigían a la gran ciudad de Tenochtitlán, la capital del poderoso imperio mexica. Sin embargo, tenían que atravesar las tierras de los temidos guerreros tlaxcaltecas. Los tlaxcaltecas representaban uno de los últimos estados libres de México y detestaban a los mexicas. Tras la llegada de los españoles, los tlaxcaltecas lucharon ferozmente contra los invasores durante casi tres semanas antes de buscar la paz, tras reconocer a la tenacidad de los españoles. Tras ser invitado a Tlaxcala, Cortés rápidamente se alió con los tlaxcaltecas, quienes vieron a los españoles como una manera de finalmente derrotar a sus odiados enemigos, los mexicas. Miles de guerreros tlaxcaltecos pelearían junto a los españoles, y una y otra vez demostrarían su valentía y contribución a la conquista de los mexicas.

4 de octubre de 1519: La masacre de Cholula

Después de abandonar Tlaxcala, los españoles se dirigieron a Cholula, en Puebla, una poderosa ciudad-estado aliada de Tenochtitlan y lugar del culto de Quetzalcóatl. Los invasores pasaron varios días en la maravillosa ciudad, pero empezaron a oír la noticia de que se planeaba una emboscada contra ellos. Las huestes de Cortés lograron rodear a la nobleza de Cholula en una de las plazas. A través de Malinche, Cortés reprendió los habitantes de Cholula por el ataque planeado. Cuando terminó de hablar, dio la orden a sus hombres y a sus aliados tlaxcaltecas de atacar la plaza. Miles de habitantes de Cholula que estaban desarmados fueron asesinados, enviando un sanguinario mensaje en la región de que no se podía jugar con los españoles.

5 de noviembre de 1519: Arresto de Moctezuma II

Los conquistadores entraron en la gran ciudad de Tenochtitlán en noviembre de 1519 y pasaron una semana como huéspedes de la ciudad. Entonces Cortés hizo una jugada audaz: detuvo al indeciso emperador Moctezuma, lo puso bajo vigilancia y restringió sus reuniones y movimientos. Sorprendentemente, Moctezuma aceptó este acuerdo sin mucha oposición. La nobleza mexica estaba enojada, pero impotente para hacer mucho al respecto. Moctezuma nunca más saldría en libertad, siendo muerto en junio de 1520.

Mayo de 1520: La batalla de Cempoala

Mientras tanto, en Cuba, el gobernador Velázquez todavía estaba furioso por la insubordinación de Cortés. Envió al veterano conquistador Pánfilo de Narváez a México para intentar frenar al rebelde Cortés. Cortés, que había empleado algunas artimañas legales cuestionables para legitimar su mando, decidió pelear contra Narváez. Los dos ejércitos conquistadores se enfrentaron en batalla la noche del 28 de mayo de 1520 en la ciudad de Cempoala, derrotando Cortés a Narváez en una victoria decisiva. Cortés alegremente encarceló a Narváez y agregó sus hombres y suministros a los suyos. Irónicamente, en lugar de recuperar el control de la expedición de Cortés, Velázquez le había enviado de manera involuntaria armas y refuerzos muy necesarios.

Mayo de 1520: La masacre del templo

Mientras Cortés estaba en Cempoala, había dejado a Pedro de Alvarado a cargo en Tenochtitlán. Alvarado escuchó rumores de que los mexicas estaban listos para enfrentarse a los odiados invasores en el Festival de Toxcatl, que se iba a llevar a cabo. Con base a lo que posteriormente Cortés escribió en su libro, Alvarado ordenó una masacre de la nobleza mexica, al estilo de Cholula, en el festival en la noche del 20 de mayo. Miles de mexicas desarmados fueron asesinados, incluyendo a muchos líderes importantes. Aunque el baño de sangre evitó ciertamente cualquier levantamiento, también tuvo el efecto de enfurecer a la ciudad, y cuando Cortés regresó un mes más tarde, se encontró con que Alvarado y los otros conquistadores bajo asedio y en una situación desesperada.

Junio de 1520: La Noche Triste

Hernán Cortés regresó a Tenochtitlán el 23 de junio y pronto decidió que la situación en la ciudad era insostenible. Moctezuma fue asesinado por su propia gente cuando fue enviado a pedir paz. Cortés decidió intentar escaparse de la ciudad la noche del 30 de junio. Sin embargo, se descubrió que los conquistadores se escapaban y hordas de guerreros mexicas enardecidos los atacaron en la calzada fuera de la ciudad. Aunque Cortés y la mayoría de sus capitanes sobrevivieron la retirada, perdió a la mitad de sus hombres, algunos de los cuales fueron capturados vivos y sacrificados.

Julio de 1520: La batalla de Otumba

El nuevo tlatoani de los mexicas, Cuitláhuac, intentó acabar con los debilitados españoles mientras estos huían. Envió un ejército para destruirlos antes de que pudieran alcanzar la seguridad de Tlaxcala. Los ejércitos se enfrentaron en la batalla de Otumba el 7 de julio o alrededor de esa fecha. Los españoles se debilitaron, resultaron heridos y fueron superados en número y, al principio, la batalla fue muy mala para ellos. Entonces Cortés, al ver al comandante enemigo, reunió a sus mejores jinetes y lo atacó. El general enemigo, Matlatzincatzin, fue asesinado y su ejército cayó, permitiendo que Cortés pudiera escapar.

Junio-Agosto de 1521: La caída de Tenochtitlan

Tras la batalla de Otumba, Cortés y sus hombres descansaron con sus aliados de Tlaxcala. Ahí, Cortés y sus capitanes hicieron planes para un asalto final en Tenochtitlan. La buena suerte de Cortés continuó: refuerzos llegaron constantemente desde el Caribe bajo el dominio español, y una epidemia de viruela asolaba a Mesoamérica, matando a innumerables nativos, incluyendo al emperador Cuitláhuac. A principios de 1521, Hernán Cortés intensificó la presión alrededor de Tenochtitlán, asediando las calzadas y atacando desde el lago Texcoco con una flota de trece brigantines que había ordenado construir. La captura del nuevo y último tlatoani, Cuauhtémoc, el 13 de agosto de 1521, significó el fin de la resistencia mexica.

© 2019, Eduardo Barraza. All rights reserved.

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