El perfil racial: los rasgos étnicos como base de sospecha

El perfil racial: los rasgos étnicos como base de sospecha

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Una manifestante sostiene un letrero que lee:
Una manifestante sostiene un letrero que lee: "Alto al perfil racial" como protesta contra una redada de inmigración en el Condado Maricopa en Arizona. Foto: Eduardo Barraza | Barriozona Magazine © 2011

El perfil racial es un término que se deriva de las palabras en inglés “racial profiling”, y se refiere a la práctica por parte de las agencias del orden público de detener a un individuo solamente en base a su apariencia étnica.

El perfil racial no es un término de uso extendido en Latinoamérica, por lo cual la traducción del mismo quizás no encaje plenamente en el vocabulario legal en países como México.

Para entender mejor este término, “racial profiling” puede interpretarse como la práctica de los cuerpos policiacos de detener a una persona sin ningún otro motivo inicial que el de sus rasgos raciales.

Esto ocurre cuando un oficial de policía percibe los rasgos característicos de un individuo de determinado grupo étnico (principalmente de grupos minoritarios), y se basa en ellos como único motivo para sospechar de una persona, sin que dicho oficial tenga otro motivo o evidencia inicial para llevar a cabo la detención.

Aparte de ser ilegal en muchos países, la práctica del perfil racial es generalmente un método inexacto para determinar si una persona ha cometido un delito.

En su aplicación, el perfil racial se puede ejemplificar en términos generales de esta manera: un oficial de policía en servicio se encuentra apostado en una carretera observando a los automovilistas que conducen por una autopista interestatal. El oficial ve que un conductor con ciertas características o rasgos raciales va conduciendo al lado de otros conductores.

El policía se apresta a seguir y después a detener al conductor porque supone que por sus características raciales es un terrorista, un inmigrante indocumentado, o un traficante de drogas.

Debemos aclarar que en el ejemplo anterior, el automovilista no cometió ninguna infracción de tráfico ni ningún otro acto que ameritara el haber sido detenido por el oficial. Sin embargo, el oficial, usando información preconcebida como estereotipos culturales o raciales, e incluso sus propios prejuicios en contra de un determinado grupo étnico, lleva a cabo la detención simplemente porque sospecha que el individuo, por presentar ciertas características raciales, reforzadas por su vestimenta (un turbante islámico, un sombrero, una gorra, o un tipo de ropa o accesorios), pudiera ser un criminal convicto o un individuo que pudiera llegar a cometer un crimen.

Se debe de tener en cuenta que el perfil racial no es siempre aplicado en base de rasgos étnicos solamente, ya que estos, aunados a otros aspectos, socioeconómicos, religiosos y culturales son usados para reforzar el perfil racial de una persona y catalogarla como sospechosa.

Sin embargo, suponer que una persona, simplemente por su apariencia física, e incluso su vestimenta, su idioma, o alguna otra característica exterior o visible, sea sospechosa de un delito, es una manera inadecuada y muy riesgosa de hacer cumplir la ley.

En el periodo posterior a los ataques terroristas del 11 de septiembre, el perfil racial ha costado muchos errores al gobierno por tomar como objetivo a personas de origen musulmán que no habían cometido ningún delito, pero que por sus características raciales fueron arrestadas ilícitamente al sospechar, infundadamente, que por su apariencia pudieran ser terroristas preparándose para cometer un delito.

Igualmente, dentro del contexto de la inmigración ilegal en Estados Unidos, autoridades locales como en el Condado Maricopa, en el estado de Arizona, han hecho numerosos y caros errores al haber detenido a conductores que por su apariencia fueron objeto del perfil racial. Oficiales que usaron los rasgos raciales de conductores como base para detenerlos, descubrieron demasiado tarde que el método del perfil no sólo fue inefectivo, sino que les resultó en demandas judiciales en contra de sus departamentos.

Estos ejemplos generales de casos de perfil racial han dejado demostrado que esta práctica puede resultar en graves y costosos errores para las agencias del orden público y los contribuyentes.

© 2011 – 2016, Eduardo Barraza. All rights reserved.

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