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Aprehensiones de migrantes en frontera EE.UU.-México aumentan considerablemente

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Un centro de detención de la Patrulla Fronteriza en donde inmigrantes indocumentados son recluidos en espera de su deportación. Foto: U.S. Customs and Border Protection
Un centro de detención de la Patrulla Fronteriza en donde inmigrantes indocumentados son recluidos en espera de su deportación. Foto: U.S. Customs and Border Protection

Phoenix, Arizona) –– La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP por sus siglas en inglés) está dando a conocer cifras que indican un aumento considerable en el número de personas detenidas en los puertos de entrada al país.

Las cifras incluyen principalmente a familias y niños sin un acompañante adulto procedentes de América Central.

Los números publicados por CBP revelan un impresionante aumento en el flujo migratorio a lo largo de la frontera con México en lo que va del año fiscal 2017, que dio inicio el primero de octubre.

Según la agencia federal, durante el mes de noviembre, un total de 47,214 personas fueron aprehendidas entre los puertos de entrada a lo largo de frontera con México, mil detenciones más que en octubre (46,191) y más de 7,000 que en septiembre (39,501).

La cifra total de detenciones entre octubre y noviembre de este año es de 93,405.

La cantidad más alarmante es el número récord de niños no acompañados que se registró en noviembre, con 7,406 detenciones. En octubre, la cifra de detenciones de niños migrantes que viajan a EE.UU. solos fue de 6,722.

Entre ambos meses, la cifra ascendió a 14,128 niños sin acompañante que fueron detenidos por la Patrulla Fronteriza de EE.UU.

Según CBP, el aumento ha llevado a la apertura de dos instalaciones temporales de detención en las poblaciones de Tornillo y Donna, en el estado Texas.

El área entre Tornillo (cerca de El Paso) y Donna (cerca de McAllen) es un tramo de más de 750 millas (1,200 kilómetros) que abarca prácticamente toda la frontera de Texas con México.

Cada uno de esos centros de detención provisionales puede albergar hasta a 500 detenidos, según CBP. Además, la agencia agregó temporalmente a 150 agentes en el Valle del Río Grande, Texas.

Texas es el punto más cercano de EE.UU. para quienes emigran desde Centro América a través de México.

México representa para los centroamericanos un país de tránsito forzado, aunque según la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), muchos de ellos se quedan a vivir como asilados en el país.

La COMAR reportó recientemente un aumento en el número de centroamericanos que solicitan asilo en México, lo que puede coincidir con el alto número de detenciones de migrantes hechas por el gobierno de EE.UU., ya que muchos sólo buscan llegar a EE.UU.

Durante el año fiscal 2016 (Oct. 1, 2015 – Sep. 30, 2016) la Patrulla Fronteriza de EE.UU. aprehendió a 408,870 individuos a lo largo de la frontera con México.

En realidad, esa es una cifra menor que en el ejercicio fiscal de 2014, que alcanzó 479,371 cuando se registró la enorme oleada de migrantes provenientes de países de América Central.

Durante los últimos meses de 2016, las autoridades también reportan una cifra más alta de cubanos inadmisibles y haitianos que intentan entrar al país.

Más centroamericanos buscan asilo en México como escala a EE.UU.

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Agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos en Texas procesan a inmigrantes indocumentados que trataron de ingresar a Estados Unidos. Foto: U.S. Customs and Border Protection
Agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos en Texas procesan a inmigrantes indocumentados que trataron de ingresar a Estados Unidos. Foto: U.S. Customs and Border Protection

México y Estados Unidos continuarán viendo un amento en el flujo migratorio de personas provenientes de Centroamérica.

La Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) reporta que cada mes recibe cerca del 10 por ciento más de solicitudes de asilo presentadas por ciudadanos de Guatemala, El Salvador y Honduras.

Según la agencia gubernamental, la cifra de centroamericanos que solicitan asilo en el país se duplicará al cierre de 2016, en comparación con el número de solicitudes registradas en 2015.

Esto proyecta, según la COMAR, un fuerte incremento en el número de personas que buscará asilo en México en 2017 provenientes de dichos países. En 2015, cerca de 3,500 centroamericanos solicitaron asilo, mientras que este año se estima que la cifra terminará en 8,000, aproximadamente.

De acuerdo a las proyecciones de COMAR, de mantenerse la tendencia de aumento del 9 por ciento en la cifra de solicitudes, México podría alcanzar más de 22,000 solicitantes de asilo al final de 2017.

Decenas de miles de guatemaltecos, salvadoreños y hondureños, muchos de ellos menores no acompañados por un familiar adulto, huyen de la violencia y la pobreza extremas en sus países, primero internándose en territorio mexicano, y posteriormente viajando a la frontera norte con EE.UU., país al que buscan ingresar ilegalmente o solicitando asilo.

La CONAR indica que el 72 por ciento de las solicitudes de asilo se han aceptado en 2016.

CONAR estima que muchos centroamericanos se quedan en México, pero que bajo el estatus de asilo que reciben muchos viajarán libremente a ciudades fronterizas con el fin de ingresar a EE.UU.

En octubre de este año, la Policía Federal de México localizó a 122 migrantes centroamericanos en el estado fronterizo de Tamaulipas. Según la CONAR, 69 migrantes procedentes de El Salvador, 50 de Guatemala y tres Honduras viajaban en vehículos en condiciones de hacinamiento y presentaban señales de asfixia. Todos intentaban cruzar la frontera hacia EE.UU.

Cifras del gobierno de EE.UU. indican que aproximadamente 410,000 centroamericanos fueron detenidos durante el año fiscal 2016. El año fiscal del gobierno federal de EE.UU. es el período de 12 meses que termina el 30 de septiembre de cada año, habiendo comenzado el 1 de octubre del año anterior.

La alta cifra de migrantes centroamericanos en tránsito por suelo mexicano ha derivado en un elevado número de desaparecidos, ya sea víctimas del tráfico humano y la violencia relacionada al narcotráfico, así como por accidentes en el trayecto, entre otras causas.

Recientemente, una caravana de madres centroamericanas recorrió varios estados de México y la capital buscando a sus familiares y llevaron sus casos a las autoridades locales en busca de ayuda para localizarlos.

En enero de 2016, EE.UU. dio inicio a redadas de inmigración de centroamericanos que habían evadido sus órdenes de deportación. Las detenciones obedecieron a una ofensiva en contra de personas que ingresaron ilegalmente al país durante la oleada de migrantes procedentes de El Salvador, Guatemala y Honduras, que suscitó a partir de 2014.

Durante su campaña, el presidente electo de Estados Unidos Donald Trump amenazó con llevar a cabo deportaciones masivas de inmigrantes indocumentados que se encuentren en EE.UU. durante su gobierno.

Tras su elección, su política en materia migratoria fue resumida en 10 objetivos. Uno de sus propósitos en este plan contempla negar visas de asilo a personas de países en donde no se pueda hacer una evaluación adecuada del solicitante, pero los países de Centroamérica no se mencionan explícitamente en dicho apartado.

Porfirio Díaz: sus declaraciones más controvertidas en la entrevista Creelman

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El dictador, el periodista y una reveladora y sorprendente entrevista en una revista alborotaron los ánimos de la sociedad mexicana, que percibió en las declaraciones de su presidente la oportunidad de elecciones democráticas que dieran fin al Porfiriato. Ilustración: Barriozona Magazine © 2016
El dictador, el periodista y una reveladora y sorprendente entrevista en una revista alborotaron los ánimos de la sociedad mexicana, que percibió en las declaraciones de su presidente la oportunidad de elecciones democráticas que dieran fin al Porfiriato. Ilustración: Barriozona Magazine © 2016

En su libro sobre la Revolución Mexicana, Jorge Vera Estañol sintetiza las declaraciones del presidente de México Porfirio Díaz durante su entrevista con el periodista James Creelman como el “origen psicológico de la revolución”, debido al efecto de las mismas sobre las clases intelectuales del país.

Vera Estañol, quien fuera el último secretario de Instrucción Pública del gobierno de Díaz y quien desempeñara el mismo cargo en la presidencia de Victoriano Huerta, describió asimismo el resultado de lo dicho por el dictador en esa entrevista publicada en marzo de 1908 en la revista Pearson’s como “una transformación fundamental en la conciencia pública”.

En efecto, las declaraciones de Díaz en esa sorprendente entrevista excitaron los ánimos de facciones políticas tanto porfiristas como opositoras. Quienes aspiraban con suceder al dictador asumieron erróneamente que las palabras de Díaz eran confiables.

Al final, dicha entrevista —la cual fue ampliamente difundida en inglés y español— contribuyó de manera eventual a que la sucesión presidencial en 1910 se convirtiera en el polvorín que causó el estallido social y subsecuentemente la revolución.

Las 10 declaraciones de Porfirio Díaz que causaron mayor controversia

1. “Es un error suponer que el futuro de la democracia en México ha sido puesto en peligro por la prolongada permanencia en el poder de un solo presidente”.

Con esta declaración, Díaz primeramente admite su larga continuidad como presidente de México. Lo más sorprendente, quizá, es que no considera dicha permanencia como una amenaza a “al futuro de la democracia”. Mientras Díaz permanece en el poder, en México no hay democracia.

2. “Puedo con toda sinceridad decir que el servicio no ha corrompido mis ideales políticos y que creo que la democracia es el único justo principio del gobierno, aun cuando llevarla al terreno de la práctica sea posible sólo en pueblos altamente desarrollados”.

De entrada, Díaz se justifica a sí mismo en cuanto a sus aspiraciones políticas. En teoría, cree en la democracia como un ideal, pero niega la existencia de la misma en “la práctica”. Además, da a entender que en México la democracia no es viable por el subdesarrollo del país.

3. “Puedo dejar la presidencia de México sin ningún remordimiento, pero lo que no puedo hacer, es dejar de servir a este país mientras viva”.

¿Trata Díaz en verdad de dejar la presidencia? Él declara su apoyo a José Ives Limantour, su secretario de Hacienda, para sucederlo como presidente al inicio de su sexto periodo de gobierno (1900-04). Sin embargo, también apoya a Bernardo Reyes, su secretario de Guerra. Al final Díaz se reelige para el sexenio 1904-1910. Es muy evidente la actitud autocrática del presidente Díaz. Su idea de servicio a México radica en su permanencia en el poder, por lo tanto considera que continuar reeligiéndose es lo mejor para el país.

4. “No veo realmente una buena razón por la cual el presidente [de EE.UU. Theodore] Roosevelt no deba ser reelegido si la mayoría del pueblo americano quiere que continúe en la presidencia”.

Esta declaración de Díaz es verdaderamente sorprendente al llegar incluso a sugerir que si un pueblo como el de Estados Unidos está satisfecho con su mandatario, debe seguir reeligiéndolo. Roosevelt busca su segunda reelección. Así, Díaz se revela como un verdadero partidario de la reelección. Esto delata aún más la actitud autocrática de Díaz. El pueblo mexicano no está satisfecho con la permanencia Díaz en la presidencia, más bien él se aferra al poder mediante la opresión y el fraude electoral.

5. “He tratado de dejar la presidencia en muchas y muy diversas ocasiones, pero pesa demasiado y he tenido que permanecer en ella por la propia salud del pueblo que ha confiado en mí”.

Díaz vuelve a afirmar ambivalentemente su deseo de ceder el poder. Esta declaración es una simple excusa. Díaz se ve a sí mismo como un rey benefactor y al pueblo mexicano como su súbdito. Cree que sin su permanencia en el poder, el pueblo enfermará. Es incapaz de reconocer que esa opinión proviene de él mismo, y que con esto niega el proceso democrático en México y el derecho de la ciudanía de elegir a sus gobernantes.

6. “Sin embargo, hemos también adoptado una política patriarcal en la actual administración de los asuntos de la nación, guiando y restringiendo las tendencias populares, con fe ciega en la idea de que una paz forzosa permitiría la educación, que la industria y el comercio se desarrollarían…”

En este punto de la entrevista con Creelman, Díaz no deja ningún lugar a la duda sobre su “política patriarcal”, y admite asimismo que su gobierno restringe —más bien reprime— las tendencias populares. De la misma forma, admite que una “paz forzada” era el camino para el avance de México.

En este grabado del muralista mexicano Alfredo Zalce, la insurgencia popular en contra del gobierno de Porfirio Díaz se alza sobre la estrategia de la dictadura para reprimir las sublevaciones en su contra.
En este grabado del muralista mexicano Alfredo Zalce, la insurgencia popular en contra del gobierno de Porfirio Díaz se alza sobre la estrategia de la dictadura para reprimir las sublevaciones.

7. “He esperado pacientemente porque llegue el día en que el pueblo de la República Mexicana esté preparado para escoger y cambiar sus gobernantes en cada elección, sin peligro de revoluciones armadas, sin lesionar el crédito nacional y sin interferir con el progreso del país. Creo que, finalmente, ese día ha llegado”.

Por un lado, con esta declaración ambivalente Díaz de nuevo admite que su permanencia al frente de la presidencia de México es voluntad propia, no la del pueblo mexicano, muestra clara de autocracia. Para él, México es un pueblo sin preparación para elegir a sus gobernantes, por lo tanto él elige por el pueblo reeligiéndose a sí mismo. Además, el viejo dictador confiesa a Creelman que dicha “espera” ha llegado a su fin, que el día en que México podía tener la capacidad de elegir había llegado. Esto causa un estado de ánimo social de gran excitación e intensidad en la colectividad mexicana con miras a la sucesión presidencial.

8. “Los indios, que son más de la mitad de nuestra población, se ocupan poco de la política. Están acostumbrados a guiarse por aquellos que poseen autoridad, en vez de pensar por sí mismos. Es esta una tendencia que heredaron de los españoles…”

Aquí Díaz crea un fundamento y justificación de su paternalismo y tutelaje a partir de su opinión sobre la población indígena de México. Los indios, según él, necesitan de un guía porque la conquista y la colonia los condicionaron a dejar que otros piensen por ellos en asuntos de política. Con este enunciado Díaz esgrime una defensa para su larga permanencia en el poder: él es el tutor de la población indígena, él sabe lo que es mejor para esta, y por eso se aferra al poder.

9. “Es verdad que no hay partido oposicionista… Me retiraré cuando termine el presente periodo y no volveré a gobernar otra vez. Para entonces tendré ya ochenta años… Doy la bienvenida a cualquier partido oposicionista en la República Mexicana. Si aparece, lo consideraré como una bendición, no como un mal”.

Tras su publicación en español en el diario “El Imparcial”, estas declaraciones de Díaz tienen un efecto detonador en la sociedad mexicana y causan una agitación en la arena política. El dictador está ni más ni menos anunciando que no buscará su reelección en 1910. En la práctica, Díaz no tiene intención de retirarse, y vuelve a lanzar su candidatura para las elecciones de 1910. En cuanto a la oposición de un partido, desde 1906 existía el Partido Liberal Mexicano, el cual llevó a cabo varias sublevaciones contra el régimen de Díaz, las cuales fueron reprimidas violentamente por el ejército.

10. “No tengo deseos de continuar en la presidencia, si ya esta nación está lista para una vida de libertad definitiva”.

De alguna manera, estas palabras al periodista Creelman incitan como ningunas otras el fuego de la sucesión presidencial y posteriormente la Revolución Mexicana. Tras la publicación de la entrevista aparece en la escena política Francisco I. Madero, quien publica su libro La sucesión presidencial de 1910, y el surge el Partido Nacional Antirreeleccionista (1909), de donde eventualmente se desprende el lema “Sufragio efectivo. No reelección”. México no vuelve a ser el mismo desde la entrevista Díaz-Creelman.

Después de tres décadas en el poder, el 25 de mayo de 1911 Porfirio Díaz presentaría su renuncia como presidente de México.

Victoriano Huerta, líder de la contrarrevolución de 1913 en México

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Victoriano Huerta es uno de los personajes más despreciados en la historia de México. Su respaldo a la dictadura porfirista, su represión a los indígenas mexicanos y su conspiración para matar a Madero le aseguraron la ignominia histórica. Ilustración: Barriozona Magazine © 2016
Victoriano Huerta es uno de los personajes más despreciados en la historia de México. Su respaldo a la dictadura porfirista, su represión a los indígenas mexicanos y su conspiración para matar a Madero le aseguraron la ignominia histórica. Ilustración: Barriozona Magazine © 2016

 Continúa de la primera parte

Huerta refuerza al ejército
Huerta reorganizó el ejército federal creando diez divisiones por separado dirigidas cada una por un general de división, a fin de enfrentar las amenazas planteadas por los constitucionalistas. Añadió varias divisiones nuevas específicamente para el norte de México. Una de estas unidades fue la División Yaqui de Torín, Sonora, comandada por el General José María Mier.

La Revolución provocó una espiral descendente de colapso económico porque el costo de alimentar y suministrar a las tropas creció mientras que los ingresos de la industria, las exportaciones de petróleo, la minería, la agricultura y la producción ganadera disminuyeron. La lucha armada en el país destruyó la infraestructura, convirtió a los trabajadores en soldados, y donde la producción continuó los bienes no podían llegar a los mercados. Estados Unidos culpó a Huerta por la fallida economía, evidenciando que este era incapaz de llevar a México al progreso y la modernización.

Tras la renuncia de Porfirio Díaz, el presidente interino Francisco León de la Barra había utilizado todo lo que quedaba en las arcas de la nación para hacer que México volviera a una situación normal, mientras que el ex presidente Madero nunca llegó a implementar políticas para aumentar los ingresos del gobierno. Por tanto, cuando Huerta entró en funciones, las arcas estaban vacías.

Huerta había buscado revivir y expandir la infraestructura mexicana, pero estos proyectos tuvieron que aplazarse ya que el dinero se utilizó para reconstruir los ferrocarriles, necesarios para transportar a las tropas a los frentes de batalla.

Cuando las existencias de minería y petróleo, de las que dependía la economía del país, se desplomaron, los banqueros mexicanos entraron en una situación de pánico. Tomaron medidas drásticas que limitaron los préstamos, y elevaron las tasas de interés para evitar la quiebra. Asimismo, dejaron de pagar intereses sobre los depósitos y de cambiar los billetes del banco por dinero en efectivo. Huerta imprimió más dinero y el precio de las necesidades básicas se disparó. En respuesta, los rebeldes lanzaron su propio papel moneda, pero a principios de 1914, los más de 25 tipos de billetes que estaban en circulación fueron inútiles para reavivar la averiada economía.

En mayo de 1913, Huerta negoció préstamos con Francia e Inglaterra. El dictador necesitaba de dinero inmediatamente porque quería pagar el préstamo de 41 millones hecho por el presidente Madero a la empresa Speyer & Company de Nueva York el 10 de junio. El 8 de junio, diplomáticos franceses e ingleses acordaron prestar a Huerta 20 millones de libras esterlinas, casi 60 millones de pesos. Huerta pudo pagar la deuda de México a Estados Unidos y reforzar la economía nacional, pero la guerra civil continuó perjudicando la producción económica mexicana.

Francia e Inglaterra dejaron de prestar dinero a México, y en enero de 1914 Huerta incumplió sus pagos de intereses internacionales y perdió el apoyo de los gobiernos que habían simpatizado con su régimen. El presidente estadounidense Woodrow Wilson usó el incumplimiento para desacreditar al gobierno de Huerta y aislarlo de los partidarios internacionales, a quienes convenció de salirse de México. Los fabricantes de armas ahora exigían dinero en efectivo antes de enviar municiones a México cuando el peso cayó a un tipo de cambio de 20 centavos por dólar en marzo de 1914.

Huerta trató de revivir la dictadura porfirista primero mediante un golpe de Estado que se culminó con la muerte de Madero y Pino Suárez., así como fortaleciendo al ejército. Ilustración: Barriozona Magazine
Huerta trató de revivir la dictadura porfirista primero mediante un golpe de Estado que se culminó con la muerte de Madero y Pino Suárez., así como fortaleciendo al ejército. Ilustración: Barriozona Magazine

La última esperanza de Huerta para su presidencia murió con la victoria de Villa en la batalla de Torreón. Cuando los constitucionalistas marcharon desde el norte y hacia el interior desde el este, Zapata empujó hacia el norte desde Morelos, rodeando a Huerta en la ciudad de México. Huerta había hecho un trato con Estados Unidos en las Cataratas del Niágara para sacar a los soldados estadounidenses de Veracruz, con la condición de que él tenía que renunciar.

Así, el 8 de julio de 1914, el presidente decidió dejar el cargo, nombrando al Secretario de Relaciones Exteriores, Francisco S. Carvajal, como presidente interino de México, y se preparó para llevar a su familia a España.

Huerta comienza su descenso
El 15 de julio Huerta presentó su carta de renuncia al Congreso con un discurso idealista, pero amargo. Había prometido la paz de México a cualquier costo, dijo, incluso si ese costo era su propia renuncia. Proporcionó una transición pacífica de poder a Carbajal, y para entonces había creado el ejército más fuerte de la nación para que el Congreso pudiera seguir el camino hacia la paz. Huerta y su familia abandonaron silenciosamente el país y los constitucionalistas marcharon victoriosamente hacia la capital.

Poco después de la partida de Huerta, Francisco Cárdenas y Pascual Orozco se rebelaron contra el presidente interino Francisco S. Carvajal. Los constitucionalistas sofocaron la revuelta, pero Cárdenas y Orozco lograron escapar. Orozco huyó a San Antonio, Texas y se puso en contacto con Huerta, quien se encontraba en España. Orozco informó al ex dictador que un grupo de expatriados mexicanos en Texas —incluyendo a Enrique Creel, Félix Díaz, Francisco S. Carvajal, Jesús Flores Magón, José Refugio Velasco y Joaquín y Gustavo Maas— querían derrocar a los constitucionalistas en la Ciudad de México.

El plan era que Orozco lideraría la contrarrevolución, pero Huerta sería su cabeza política. Orozco también podía contar con el apoyo de un número sustancial de tejanos mexicano-americanos que escribieron su propio manifiesto apoyando a Huerta. Los miembros de esta conspiración pidieron a Huerta que retomara México, y que incluso buscara la restauración de tierras anexadas por Estados Unidos durante en la Guerra Mexicano-Americana.

Huerta aceptó la propuesta, enviando a Enrique Creel a Alemania en busca de ayuda financiera. Alemania aceptó de inmediato, esperando que el movimiento de Huerta mantuviera a Estados Unidos fuera de la Primera Guerra Mundial.

El 12 de abril de 1915, Huerta, patrocinado por la embajada alemana, se unió a Orozco y a sus partidarios en Texas. Alemania dio a Huerta y al movimiento de Orozco 895 mil dólares, 11 millones de municiones y diez mil rifles, lo cual sería entregado mediante submarinos tan pronto como Huerta estuviera listo.

Para entonces, Orozco ya tenía gente causando disturbios en Chihuahua. Huerta programó la invasión para el 28 de junio de 1915, pero decidió reunirse con Orozco en Newman, Nuevo México, el día anterior para cruzar la frontera juntos en Bosque Bonito. Sin embargo, el Departamento de Justicia de Estados Unidos se enteró de los planes de Huerta y lo arrestó a él y Orozco en la estación de ferrocarril de Newman, y luego los encarceló en la base militar de Fort Bliss, a las afueras de El Paso.

Huerta y Orozco fueron posteriormente liberados bajo fianzas de $15,000 y $7,500 dólares respectivamente, pero fueron ordenados a permanecer bajo arresto domiciliario en El Paso, debido a la proximidad de la frontera mexicana.

El 3 de julio, Orozco escapó y regresó a México con un grupo de partidarios. El 30 de agosto, el revolucionario regresó a Big Bend, Texas para recoger suministros para su movimiento, pero se encontró con la décimo tercera unidad de caballería estadounidense, quien le dio muerte junto con todos sus seguidores.

Como resultado de la fuga de Orozco el 3 de julio, las autoridades cancelaron la fianza de Huerta y lo arrestaron nuevamente. Después de seis días en la cárcel de El Paso, su fianza se volvió a fijarse en $15,000 dólares, pero se negó a cumplirla y aceptó permanecer prisionero si era trasladado de vuelta a Fort Bliss. Su juicio se fijó para enero de 1916 en la corte federal del distrito en San Antonio.

Se dice que la noticia de la muerte de Orozco decepcionó moralmente a Huerta. Su conocido problema de consumo de alcohol aumentó, y su salud se deterioró. Se le permitió volver a su casa en El Paso el 5 de noviembre, en donde permaneció con su familia durante de un mes. Sin embargo, los rumores de la inminente revuelta volvieron, y el mariscal federal decidió trasladarlo de vuelta a Fort Bliss.

La solicitud de Huerta para que se le permitiera morir en casa se concedió un par de semanas más tarde. A finales de diciembre, el viejo militar desarrolló ictericia (coloración amarillenta de la piel y mucosas), y una operación para extirpar los cálculos biliares el 1 de enero reveló que padecía cirrosis del hígado. Fue sometido a una segunda operación el 3 de enero, pero no se hizo nada para atender la cirrosis.

Huerta murió el 13 de enero de 1916 a los 65 años de edad, y la versión de que su deceso fue por envenenamiento por parte del gobierno de Estados Unidos se sospechó ampliamente. Fue enterrado primeramente en el Cementerio Concordia y posteriormente reenterrado en el Cementerio Evergreen Alameda, en El Paso. Con su muerte, las esperanzas de los exiliados mexicanos de revelarse contra los constitucionalistas terminaron.

La tumba de Victoriano Huerta en un cementerio de la ciudad de El Paso, Texas. Foto: Especial
La tumba de Victoriano Huerta en un cementerio de la ciudad de El Paso, Texas. Foto: Especial

Huerta en la distancia
Aunque Victoriano Huerta fue un militar capaz, era ampliamente despreciado, incluso antes de la revolución, por su inclemente represión contra la población indígena de todo México. Siempre estuvo del lado equivocado de la historia al mostrar su lealtad a la dictadura de Porfirio Díaz y al conspirar para asesinar a Madero.

A través de la historia y en la actualidad, los mexicanos expresan su odio contra Huerta. Mientras que Zapata, Villa, Carranza adquirieron estatus de héroes de la Revolución, Huerta se considera un sociópata violento y adicto al alcohol. Su propia ambición desmedida de poder prolongó de manera trágica la Revolución, y se le acusa de ser el responsable de la muerte de miles de mexicanos durante esa etapa sangrienta de la historia de México.

Victoriano Huerta, general porfiriano y usurpador del poder en México

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Después de la caída del dictador Porfirio Díaz, unos de sus generales, Victoriano Huerta, usurpa el poder presidencial tras mandar asesinar al presidente democráticamente electo, Francisco I. Madero. Ilustración: Barriozona Magazine © 2016
Después de la caída del dictador Porfirio Díaz, unos de sus generales, Victoriano Huerta, usurpa el poder presidencial tras mandar asesinar al presidente democráticamente electo, Francisco I. Madero. Ilustración: Barriozona Magazine © 2016

Primera de dos partes

José Victoriano Huerta Márquez nació el 23 de marzo de 1854 en el estado de Jalisco, México. Como cadete destacó en el Heroico Colegio Militar, y estando ahí fue elogiado por el presidente Benito Juárez por su ascendencia indígena. Su ascenso en el ejército se debió en parte debido a sus conexiones con el general Bernardo Reyes, la figura militar más influyente en el ejército porfiriano.

Tras la caída del dictador Porfirio Díaz, durante su mandato el presidente Francisco I. Madero consideró que Huerta no era completamente leal, pero necesitaba hacer uso sus habilidades militares. Madero ordenó a Huerta eliminar tres rebeliones importantes: la de Pascual Orozco en el norte del país, la de Emiliano Zapata en el sur, y la de Bernardo Reyes y Félix Díaz en la capital. Huerta derrotó a Orozco, fue incapaz de detener a Zapata y se unió al grupo de Reyes-Díaz después de la muerte de Reyes, quien fue asesinado durante el episodio conocido como la Decena Trágica (Febrero 9-19, 1913).

El 19 de febrero, los generales Huerta y Díaz (sobrino de Porfirio Díaz) se reunieron con el embajador estadounidense Henry Lane Wilson en la Embajada de Estados Unidos en México para diseñar el Pacto de la Embajada. Ambos lados coincidieron en reconocer a Huerta como presidente interino, pero acordaron que Díaz se postularía a la presidencia con el apoyo de Huerta en 1914. Huerta se convirtió así en presidente y todos los gobernadores, excepto Venustiano Carranza, de Coahuila, lo reconocieron como tal.

Para el 21 de febrero la Corte Suprema, e incluso Carranza, habían aceptado al nuevo presidente de México. Sin embargo, más tarde ese mismo día, el presidente Madero y el vicepresidente José María Pino Suárez fueron arteramente asesinados por órdenes de Huerta.

Huerta usurpa el poder
La noticia de los asesinatos inflamó los ánimos de la nación. Muchos revolucionarios, incluyendo a Pancho Villa, Zapata, Carranza y sonorenses como Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles se rebelaron contra Huerta, a quien apodaron “El Usurpador”. Debido a los asesinatos de Madero y Pino Suarez, y a la transparencia del encubrimiento, el mundo político y revolucionario comenzó a cuestionar la legitimidad de Huerta como presidente interino.

En este grabado de Alfredo Zalce, Victoriano Huerta usurpa el poder presidencial tras ordenar los asesinatos de Madero y Pino Suárez.
En este grabado de Alfredo Zalce, Victoriano Huerta usurpa el poder presidencial tras ordenar los asesinatos de Madero y Pino Suárez.

El 22 de febrero de 1913, la misma noche en que Madero y Pino Suárez fueron asesinados, el régimen de Huerta detuvo al gobernador de Chihuahua Abraham González. González había sido un partidario y asesor político del presidente Madero y mentor político de Pancho Villa, después de haberlo reclutado en el movimiento para derrocar a Porfirio Díaz.

El cónsul estadounidense en Chihuahua se puso en contacto con el jefe estatal de la zona militar, Antonio Rábago, quien negó que la vida de González estuviera en peligro y prometió transportarlo a la frontera de Estados Unidos. González pasó casi dos semanas en custodia federal y el 6 de marzo de 1913 fue subido a un tren militar rumbo al sur. Después de recorrer una distancia de 65 kilómetros el tren se detuvo y González se bajó con su escolta militar. Las tropas federales dispararon contra González, matándolo, y luego lo enterraron junto a las vías del ferrocarril.

Un año después, una vez que Villa lograra recuperar los restos de González, el pueblo de Chihuahua realizó un funeral para el gobernador asesinado. González se convirtió en un símbolo de la violencia del régimen Huerta. Años después del arresto de Huerta en Nuevo México, Estados Unidos por cargos de conspiración en junio de 1915, el gobernador de Chihuahua solicitó que el ex dictador fuera extraditado para que pudiera ser juzgado por el asesinato de González.

Huerta se prepara para competir por la presidencia
Huerta anunció que celebraría elecciones presidenciales abiertas en una fecha futura pero sin especificarla. El pueblo mexicano asumió que las elecciones se celebrarían dentro un breve periodo, ya que a principios de marzo de 1913, Félix Díaz había proclamado su candidatura junto con la de Francisco de la Barra como compañero de fórmula para la vicepresidencia. La plataforma política de Díaz estaba bien redactada, pero era imprecisa. Entre sus promesas de campaña, el sobrino del ex dictador prometía reformas en materia agraria, social y electoral, manejar con honestidad y transparencia el gobierno y una mayor libertad para los estados. Sin embargo, Díaz no ofreció propuestas concretas.

Un cartón político de 1913 hace mofa de Victoriano Huerta, en donde se muestra apoyado sobre un podio mientras los soldados sostienen armas apuntando a las cabezas de los congresistas mexicanos. Huerta se aseguró que los miembros del ejército mexicano votaran por él. Caricatura: Thomas E. Powers, 1913. Colección Swann de caricatura y dibujo. Biblioteca del Congreso, Washington, D.C. EE.UU.
Un cartón político de 1913 hace mofa de Victoriano Huerta, en donde se muestra apoyado sobre un podio mientras los soldados sostienen armas apuntando a las cabezas de los congresistas mexicanos. Huerta se aseguró que los miembros del ejército mexicano votaran por él. Caricatura: Thomas E. Powers, 1913. Colección Swann de caricatura y dibujo. Biblioteca del Congreso, Washington, D.C. EE.UU.

En abril de 1913, Huerta anunció que las elecciones presidenciales se efectuarían en dos meses, pero el Congreso pospuso por primera vez las elecciones indefinidamente y luego se fijaron para el 26 de octubre. Díaz comenzó a hacer campaña, pero Huerta lo sacó de la contienda nombrándolo como embajador en Japón. Muchos decidieron apoyar a un candidato alternativo, formando la Junta Unificadora Nacional. Sin embargo, antes de que el partido pudiera elegir a un candidato, Huerta la suprimió.

Muchos aspirantes a ocupar la silla presidencial declararon su candidatura, entre ellos Manuel Calero por el Partido Liberal Independiente; David de la Fuente por el Gran Partido Liberal Republicano; Federico Gamboa por el Partido Católico y Francisco Vásquez Gómez por el Partido Anti-reeleccionista, el cual se formó al inicio de la Revolución Mexicana.

Huerta permitió que Félix Díaz regresara a México pensando que una victoria electoral creíble contra Díaz reforzaría su posición.

Huerta ordenó al Ejército Mexicano que votara por él, mientras que a la población civil le aseguraba que no tenía planes de postularse a la presidencia. Varios de los contendientes se retiraron, afirmando que la elección sería fraudulenta sin importar el número de candidatos.

El 26 de octubre, día de las elecciones, las urnas estaban desiertas y el público se mostraba apático. Huerta ganó la gran mayoría de los votos porque sus seguidores, los militares, fueron los únicos que votaron. Ahora, él era el presidente legítimo de México. El Congreso Electoral Especial lo confirmó; Huerta había ganado la presidencia de México por unanimidad. Continúa en la segunda parte 

Entre la basura, pepenadores de Xochiaca encuentran la alegría de Navidad

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Familias enteras de pepenadores hacen sus viviendas en el basurero de Xochialca valiéndose de materiales y muebles desechados entre la basura. Foto: Axel E. Núñez | Barriozona Magazine © 2016
Familias enteras de pepenadores hacen sus viviendas en el basurero de Xochialca valiéndose de materiales y muebles desechados entre la basura. Foto: Axel E. Núñez | Barriozona Magazine © 2016

(Ciudad Nezahualcóyotl, Estado de México) –– La atmósfera es abrumadora, el paisaje desolador y el aire pesado. Cuesta trabajo siquiera alzar la vista y respirar entre las más de 12 mil toneladas de basura que llegan a diario a este lugar.

Una sobre otra, las toneladas de desecho forman montañas de varios metros de alto. El frío, característico del último mes del año, es en lo que menos se piensa al estar aquí.

En este enorme vertedero de basura se acerca la Navidad como en cualquier otro lado, pero no hay luces de colores, suéteres navideños ni grandes mesas llenas de comida con un refresco de cola en medio; no hay regalos costosos… lo que abunda son las moscas, las heces, los alimentos descompuestos, basura de todo tipo y con varios años de estar ahí.

Es temporada de fiestas navideñas en lo que para algunos es el fin del mundo, pero que otros lastimosamente llaman hogar: el llamado “bordo de Xochiaca”.

El bordo es un enorme basurero a cielo abierto que se localiza en los límites del municipio de Nezahualcóyotl con el de Chimalhuacán, en el Estado de México, en un área al poniente de la Ciudad de México, no muy lejos del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Entre lo que parece ser sólo un basurero, al poner más atención se distinguen algunas viviendas hechas de cartón, plástico, restos de lámina, o cualquier material que sea bueno para improvisar una pared, un techo.

Hay niños corriendo tras un perro, el cual a su vez persigue una rata. Un par de mujeres platican mientras seleccionan latas y botellas de plástico que juntarán y venderán más tarde por kilo para reciclarlas.

Ahí viven también jóvenes, presos del cemento —pegamento que inhalan— y otras drogas, sentados y acurrucados uno con otro en lo que al parecer es un antiguo sillón.

Aves de rapiña observan la basura desde los cielos, mientras los camiones, tráileres y carretas con toneladas de desechos provenientes del Estado de México y de la Ciudad de México no dejan de llegar a este basurero.

Aún con todo esto, la capacidad del ser humano de adaptarse a los ecosistemas más hostiles se hace presente y —valga la expresión— ¡es asombrosa!

Hay familias completas viviendo en este basurero. Gente que nace, crece, y forma una nueva familia en este lugar.

La tóxica jungla del bordo se extiende por varias hectáreas. Sobra decir que es insegura, insalubre, y todos los “in” en los que se pueda pensar.

Sin embargo, este vertedero de basura y la pequeña ciudad que ahí se levanta, no son más que el reflejo de la irresponsabilidad del gobierno mexicano, y de la población en general, sobre el problema del manejo adecuado de desechos.

Por supuesto, el hecho de que familias enteras vivan y trabajen entre la basura, refleja también la enorme capacidad humana de adaptación, pues contrario a lo que se pudiera pensar, la gente del bordo de Xochiaca celebra la Navidad; y la celebra bien.

El lector se preguntará: ¿cómo lo hacen? Su secreto reside en que —aún en medio de su situación— hacen lo que pueden con lo que tienen para cuidar su mayor capital: su familia.

Nota del editor: Según datos, en este basurero viven unos 700 pepenadores (personas que recogen desperdicios), que separan la basura inorgánica de la orgánica para venderla a empresas de reciclaje de desechos.

La Revolución Mexicana, antesala de la Constitución de 1917

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El pueblo mexicano –hombres, mujeres, y niños– participaron en la Revolución Mexicana, personas de los extractos más humildes que respondieron a los clamores de cambio enunciados por líderes revolucionarios como Madero, Villa, Zapata y otros. Foto/ilustración: Axel E. Núñez | Barriozona Magazine © 2016
El pueblo mexicano –hombres, mujeres, y niños– participaron en la Revolución Mexicana, personas de los extractos más humildes que respondieron a los clamores de cambio enunciados por líderes revolucionarios como Madero, Villa, Zapata y otros. Foto/ilustración: Axel E. Núñez | Barriozona Magazine © 2016

(Ciudad de México) — En algún momento escuché a un niño preguntar: ¿cómo se construyen los países?

Los países, contrario a lo que se puede pensar, no están hechos de piedras ni de tierra… los países se construyen con personas y símbolos, y en la mayoría de los casos también con batallas.

Iniciamos esta serie especial rumbo a la celebración del Centenario de la Constitución de 1917 hablando de uno de los conflictos armados más largos y sangrientos en la historia de América: la Revolución Mexicana.

Para hablar de ello, Barriozona Magazine, hizo una visita al Museo Nacional de la Revolución Mexicana, en la Plaza de la República de la Ciudad de México.

Hombres, mujeres, campesinos, hacendados, bandidos y políticos, todos lucharon durante casi 10 años para construir su ideal de país.

A inicios del siglo 20, el mundo se transformaba de diversas formas, y México no fue la excepción.

Antes del conflicto armado, el país avanzaba en muchos aspectos, pero los beneficios de ese avance sólo estaban en manos de un muy pequeño porcentaje de la población, que en su mayoría vivía en las ciudades.

Políticos, industriales, y grandes magnates —nacionales y extranjeros— disfrutaban de todas las bondades de ese México que se acercaba al Primer Mundo.

Sin embargo, la desigualdad entre los mexicanos se manifestaba de manera tan cruda como en tiempos del Virreinato.

Todo esto trajo un descontento constante que explotó en cuanto tuvo oportunidad.

En 1910, después de 31 años de gobierno, se acercaban las elecciones presidenciales. Porfirio Díaz, en la famosa entrevista Díaz-Creelman, había dicho que México estaba listo para otro presidente.

Un grupo de ricos hacendados se unió en 1909 para formar el Partido Nacional Antirreeleccionista y apoyar a Francisco I. Madero como candidato a la presidencia bajo el lema “Sufragio efectivo, no reelección”.

Cuando Díaz se enteró de esto, mandó encarcelar a Madero, y al llegar las elecciones, mediante fraude, se declaró ganador.

Madero escapó de la cárcel y se dio cuenta que el movimiento armado era la única opción para un cambio.

Con ese sentimiento, Madero escribió el Plan de San Luis, donde llamaba a todo el pueblo a levantarse en armas contra el régimen de Díaz. Y así fue como el 20 de noviembre de 1910 inició la Revolución Mexicana.

Casi inmediatamente gente se empezó a unir a Madero en la lucha.

Francisco Villa y Pascual Orozco formaron la llamada División del Norte, y en el sur se levantó Emiliano Zapata con su lema “Tierra y Libertad”.

Con tantos enemigos, el gobierno de Díaz, aunque dio batalla, no duró mucho, y en 1911 Madero asumió la presidencia.

El país estaba en ruinas. La tarea de Madero no era sencilla. Pasó un breve tiempo y Villa, Zapata y Orozco comenzaron a sentir que Madero se estaba tardando demasiado en cumplir las promesas que había hecho, por lo que continuaron sus movimientos armados

Todo esto fue únicamente la primera fase del conflicto; aún faltaban años para que el país viera algo de paz y orden. Pero los acontecimientos sangrientos eventualmente llevarían al surgimiento de otro revolucionario: Venustiano Carranza, quien promovería la idea de una nueva constitución política para México.

Venustiano Carranza, promotor de la Constitución de 1917

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Venustiano Carranza, fue el promotor de la Constitución de 1917.
Venustiano Carranza, fue el promotor de la Constitución de 1917.

A fines de 1916, Venustiano Carranza tenía control de todos los estados mexicanos excepto Chihuahua y Morelos.

Para el “Barón de Cuatro Ciénegas” ese era el momento ideal para legitimar la Revolución, promulgar una nueva constitución y ser elegido presidente.

Las fuerzas convencionistas habian sido derrotadas, por lo tanto Carranza creyó conveniente consolidar en reformas constitucionales su movimiento político.

Desde 1913, ya había hecho notar la necesidad de rehacer la Constitución de 1857.

Tras la salida del zapatismo de la Ciudad de México, Carranza obtuvo reconocimiento oficial del gobierno de Estados Unidos en octubre de 1915.

En noviembre de 1916, convocó a la nueva clase política de México —en su mayoría reformadores de clase media—a llevar a cabo una Convención Constituyente en el estado de Querétaro.

La mitad de quienes se congregaron alrededor de Carranza tenían estudios universitarios y títulos profesionales, y sólo el 30 por ciento había luchado en la Revolución. Se trataba de individuos jóvenes, ambiciosos y relativamente apolíticos.

Grabado de Venustiano Carranza con la Constitución de 1917. Grabado por Alfredo Zalce.
Grabado de Venustiano Carranza con la Constitución de 1917. Grabado por Alfredo Zalce.

Carranza había pensado que la nueva constitución sería como la de 1857, pero la mayoría de los delegados eran liberales del siglo XX, considerados radicales en México, como era el caso del general Francisco Múgica de Michoacán.

La Constitución de 1917, aún vigente 100 años y cuyo centenario de celebrará el 5 de febrero de 2017, se compone 137 artículos.

Dichos artículos definen la ciudadanía, organizan un gobierno, ordenan la reforma agraria y enumeran los derechos humanos básicos para todos los mexicanos.

La Constitución está dividida en diez títulos temáticos, y enumera los derechos humanos, define la ciudadanía nacional, esboza los derechos asociados, y especifica las libertades de los extranjeros que residen en el país.

Establece el gobierno, el servicio público y el bienestar social, y designa Ciudad de México como la capital, con el Distrito Federal una entidad separada, aparte de la jurisdicción estatal.

La Revolución Mexicana afectó profundamente a todos en la Convención, y el documento refleja sus experiencias.

Contiene tres artículos esenciales, números 3, 27 y 123.

El artículo 3 estableció la educación pública gratuita, obligatoria y secular, libre de la supervisión de los funcionarios, y secularizó al Estado mexicano.

El artículo 27 exigía que se devolvieran las tierras tomadas del campesinado durante el Porfiriato, aunque no tuvieran títulos de propiedad por escrito. El gobierno también podría tomar todas las tierras no utilizadas “apropiadamente”, y reutilizarlas para el bien público. También prohibió a los extranjeros poseer tierras dentro de los 100 kilómetros de una frontera nacional o 50 kilómetros del mar.

Por su parte, el artículo 123 establece una jornada de trabajo de 8 horas, una semana de trabajo de 6 días, un salario mínimo e igual salario por igual trabajo. Daba al trabajo y al capital el derecho de organizarse y los trabajadores podían negociar colectivamente y hacer huelga.

El documento fue ratificado el 5 de febrero de 1917.

El texto completo de la Constitución de 1917, que fue impreso íntegramente en la mayoría de los periódicos mexicanos una vez ratificado. Una copia fue publicada en el Diario Oficial el 5 de febrero de 1917.

La entrevista Creelman, una chispa que encendió la Revolución Mexicana

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En este genial grabado del artista y pintor gráfico mexicano Alberto Beltrán se representa la entrevista entre el periodista y el dictador, mientras en las calles de la Ciudad de México, el malestar del pueblo mexicano es reprimido por fuerzas del gobierno.
En este genial grabado del artista y pintor gráfico mexicano Alberto Beltrán se representa la entrevista entre el periodista y el dictador, mientras en las calles de la Ciudad de México, el malestar del pueblo mexicano es reprimido por fuerzas del gobierno.

De alguna manera, la entrevista de James Creelman al presidente mexicano Porfirio Díaz puede considerarse una chispa que encendió la Revolución Mexicana.

En marzo de 1908, la revista británica Pearson’s publicó esta larga entrevista en inglés que Díaz le concedió al célebre Creelman, en la cual el periodista le hizo algunas preguntas difíciles en el contexto político de la época.

El titulo de dicha entrevista fue: “La emocionante historia del Presidente Díaz. El hombre más grande del continente visitado y descrito por James Creelman, a través de quien habla al mundo”.

La revista Pearson’s fue una publicación mensual que apareció por primera vez en Gran Bretaña en 1896. Se especializaba en la literatura especulativa, la discusión política —a menudo de una inclinación socialista—, y las artes. Contó con colaboradores de renombre.

Portada original de la Revista Pearson’s, publicada en marzo de 1908, en la que se publicaría la entrevista que el periodista James Creelman hizo a Porfirio Díaz, bajo el siguiente título: “La emocionante historia del Presidente Díaz. El hombre más grande del continente visitado y descrito por James Creelman, a través de quien habla al mundo”. Foto: Biblioteca del Congreso de EE.UU.
Portada de la revista Pearson’s, publicada en marzo de 1908, en la que se publicaría la entrevista que Creelman hizo a Díaz. Foto: Biblioteca del Congreso de EE.UU.

Durante la entrevista, Díaz dijo muchas cosas relevantes, incluyendo la visión que estaba promoviendo para el México de principios del siglo XX, incluyendo que el país ya estaba listo para la democracia.

Díaz fue más allá al decir que él, incluso, consideraría no postularse a la presidencia en 1910.

El viejo dictador hizo dicha declaración en el contexto de dicha entrevista, la cual iba destinada a los lectores extranjeros de habla inglesa.

Sin embargo, la entrevista tuvo un eco en México cuando la misma fue traducida al español, algo que Díaz no se imaginó.

Lo que llegó a conocerse como la entrevista Díaz-Creelman fue publicada en el periódico mexicano “El Imparcial”, días después de su publicación en la revista Pearson’s.

La agitación en México tras leer la entrevista y enterarse de lo dicho por Díaz, conduciría al estallido más tarde de la revolución, por lo cual la entrevista se puede considerar como una chispa social que encendió aún más los ánimos del pueblo para un cambio democrático para México.

[Artículo relacionado¿Cuáles fueron las declaraciones más controvertidas de Porfirio Díaz en la entrevista Creelman?]

Díaz no solamente se postuló de nuevo como candidato presidencial para 1910, sino que se declararía nuevamente reelecto para un periodo más, el cual nunca completaría.

Ruinas de templo antiguo dedicado a Ehécatl-Quetzalcóatl surgen en Tlatelolco

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Ruinas del templo dedicado a Ehécatl-Quetzalcóatl halladas en Tlatelolco, en la Ciudad de México. Foto: Héctor Montaño | INAH
Ruinas del templo dedicado a Ehécatl-Quetzalcóatl halladas en Tlatelolco, en la Ciudad de México. Foto: Héctor Montaño | INAH

(Ciudad de México) – De las entrañas de la antigua ciudad de Tlatelolco, en la Ciudad de México, los vestigios de un templo dedicado a una deidad han surgido a la luz del siglo 21, gracias al trabajo de arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Se trata de un templo —el segundo en su género— ubicado en una zona arqueológica en lo que fuera hace siglos la ciudad prehispánica de Tlatelolco, el cual los expertos aseguran fue edificado al dios del viento, Ehécatl-Quetzalcóatl.

Peritos en la materia aseguran que este sensacional hallazgo arqueológico ayudará a poner en una nueva perspectiva la trascendencia de las múltiples ciudades-Estado que tuvieron su esplendor en diferentes puntos del Valle de México, entre ellas Tenochtitlan, Tacuba e Iztapalapa.

Eduardo Matos Moctezuma —investigador emérito del INAH— señala que los antecedentes del señorío tlatelolca datan al año 1325.

Según el respetado arqueólogo, la inconformidad con el poder rector que surgió entre un grupo de mexicas habría llevado al eventual establecimiento de una nueva ciudad sobre un “montículo de arena”.

En la lengua náhuatl, Tlatelolco significa tlatelli “terraza”, o se deriva de xaltiloll que se refiere a “punto arenoso” o “en el lugar del montón de arena”.

Dicho descontento entre este grupo separatista no solamente cimentó una nueva urbe —gemela a Tenochtitlan— sino que esta llegó a convertirse en sí misma en un notable centro comercial de la confederación de los tres estados indígenas de Tenochtitlan, Texcoco y Tlacopan, conocida como la Triple Alianza, así como de toda la región mesoamericana.

El templo tiene más de 650 años de antigüedad, según la arqueóloga Edwina Villegas Gómez, directora de la Zona Arqueológica de Tlatelolco. Sus dimensiones son 11 metros de diámetro por 1.20 de altura, y está ubicado a tres metros de profundidad del nivel de la calle.

El destacado arqueólogo mexicano Eduardo Matos Moctezuma asevera que la orientación de las ruinas del templo hacia el oriente, entre otros factores, indican que fue dedicado a la deidad Ehécatl-Quetzalcóatl. Foto: Mauricio Marat | INAH.
El destacado arqueólogo mexicano Eduardo Matos Moctezuma asevera que la orientación de las ruinas del templo hacia el oriente, entre otros factores, indican que fue dedicado a la deidad Ehécatl-Quetzalcóatl. Foto: Mauricio Marat | INAH.

Templo dedicado a Ehécatl-Quetzalcóatl
De acuerdo con Villegas Gómez, material recuperado en esta zona apunta a una filiación con el dios Ehécatl-Quetzalcóatl.

Esta deidad es descrita como dadora de viento, un elemento de origen para la lluvia durante periodos prolongados de sequía.

Estos artefactos arqueológicos fueron hallados durante una primera exploración en 2014 bajo el predio que ocupara un conocido centro comercial que fue demolido en 2013, muy cerca de la Plaza de las Tres Culturas, y a sólo dos kilómetros y medio de las ruinas del Templo Mayor de Tenochtitlan.

Dicha excavación reveló la parte alta de la estructura y resultó en el hallazgo de material cerámico y 20 entierros, entre adultos, niños y animales.

Posteriormente, en marzo de este año, el resto de la ruinas de este templo prehispánico fue sacado a la luz. Estos trabajos resultaron en el descubrimiento de una cista* para ofrenda en el acceso oriental del templo, así como en el hallazgo de otros siete entierros humanos.

La arqueóloga señala que la cista-ofrenda consiste de: una osamenta de un recién nacido, huesos de aves, obsidiana, espinas de maguey, restos de copal y una cuenta circular de piedra verde, además de otra olla cercana al sitio con malacates, incensarios y figuras de cerámica con representaciones de monos y picos de pato.

Otros elementos que los expertos destacan como indicios de que el templo estuvo dedicado a Ehécatl-Quetzalcóatl son: su forma circular en sus costados norte, oeste y sur; una conversión rectangular en su entrada, lado este, lo que coincide en diseño y orientación con la edificación dedicada a esta misma deidad en la entrada de esta zona arqueológica; y, sus fachadas frontales apuntando hacia el oriente.

*En arqueología, el término cista se refiere a una sepultura, enterramiento o inhumación. Una cista se compone de cuatro losas de forma lateral y una quinta que sirve como cubierta.


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