Antiguo mapa de México muestra fusión indígena y española – Códice Quetzalecatzin

Antiguo mapa de México muestra fusión indígena y española – Códice Quetzalecatzin

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Este mapa de 1593 revela la genealogía y la propiedad de la tierra para la familia náhuatl
Este mapa de 1593 revela la genealogía y la propiedad de la tierra para la familia náhuatl "de León" de 1480 a 1593.

Un mapa muy raro del México de hace cuatro siglos hecho por indígenas que corresponde a la era del primer contacto del pueblo náhuatl con los europeos, está disponible al público por primera vez como parte de la colección de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.

Conocido como Códice Quetzalecatzin, este manuscrito mesoamericano a color es extremadamente singular, así como uno de los manuscritos indígenas más importantes de la antigua historia de las Américas que se ha publicado en Internet en los últimos años.

La Biblioteca del Congreso informó que meses atrás adquirió lo que representa un “verdadero tesoro mundial” de manos de un coleccionista privado en Francia. Por más de un siglo, este mapa había estado en colecciones privadas, incluyendo la del magnate de periódicos estadounidense William Randolph Hearst. Ahora la biblioteca lo ha publicado en forma digital para su análisis y estudio.

Características
Como es típico en un códice azteca o náhuatl de aquel tiempo, este describe la extensión de la propiedad de la tierra y las propiedades de un familia de apellido “de León”, la mayoría de cuyos miembros están representados en el manuscrito. Con gráficos náhuatl estilizados y jeroglíficos, la representación geográfica ilustra la genealogía de esta familia y su linaje de linaje de Quetzalecatzin, quien en 1480 fue el principal líder político de la región. Es de él que el códice deriva uno de sus muchos nombres.

Raro ejemplar
El manuscrito data de entre los años 1570 y 1595, de ahí la enorme rareza de un códice indígena previo a 1600. Este fue creado en un momento en que se producían muchas historias cartográficas como parte de una investigación de la realeza española sobre los recursos humanos y comunitarios en las colonias españolas, y cuando las familias indígenas intentaban reafirmar sus reivindicaciones de sus antiguas tierras. Para tener una idea de lo raro que son estos manuscritos, debe notarse que solamente alrededor de 450 manuscritos pictóricos mesoamericanos sobreviven hasta nuestros días, y menos de 100 son anteriores a 1600.

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Autoría indígena
Este tipo de mapas fueron hechos en gran parte por pintores y escribas indígenas, algo que se refleja en la estructura y la composición del Códice Quetzalecatzin. Las características particulares que apuntan a la autoría indígena incluyen convenciones ilustrativas prehispánicas, como los símbolos para ríos, caminos y senderos, y por supuesto la escritura jeroglífica. Las glosas del manuscrito, que utilizan el alfabeto latino, son indicios de su composición de la época colonial, como lo son los nombres de algunos de los líderes indígenas como “don Alonso” y “don Matheo”. Las convenciones de nomenclatura como estas proporcionan evidencia que al menos algunas élites indígenas obtuvieron el título español de nobleza (“don”), y se bautizaron con nombres cristianos.

Símbolos nativos y españoles
Como sucede con muchos códices náhuatl y mapas manuscritos de la época, este representa a una comunidad local en un momento importante de su historia. Por un lado, el mapa es una historia cartográfica azteca tradicional con su composición y diseño que muestra jeroglíficos náhuatl e ilustraciones típicas. Por otro lado, también muestra iglesias, algunos topónimos españoles y otras imágenes que sugieren una comunidad que se adapta al dominio español. Los mapas y manuscritos de este tipo generalmente trazan el territorio de la comunidad utilizando topónimos jeroglíficos, con el propio nombre de la comunidad en el centro o cerca del mismo.

Región geográfica
El códice muestra a la familia de León presidiendo una gran región de territorio que se extiende desde un poco al norte de la actual Ciudad de México, hasta justo al sur del estado de Puebla. Códices como estos son importantes documentos de fuente primaria, y para los estudiosos que investigan la historia y la etnografía durante los primeros períodos de contacto entre Europa y los pueblos de las Américas, proporcionan importantes pistas sobre cómo estas culturas tan diferentes se integraron y se adaptaron a su presencia mutua.

Forma y colorido
La forma y el color del códice reflejan muchas de las profundas estilizaciones artísticas encontradas en los libros autóctonos de toda Mesoamérica, y utilizan pigmentos y tintes extraídos naturalmente, como el azul maya y el colorante rojo obtenido de insectos, para crear el colorido audaz que sorprende a cualquiera que mire el códice. El color fue un elemento importante en todos los libros náhuatl y maya, y muchas fuentes antiguas que aún existen narran cómo fueron preparados y utilizados, entre ellas Historia general de las cosas de Nueva España, compilada por el fraile franciscano Bernardino de Sahagún alrededor de 1575-1577.

Con información redactada por John Hessler, de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.

© 2017, Eduardo Barraza. All rights reserved.

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